viernes, 27 de diciembre de 2019

JOAN MARGARIT, NUESTRO HOMENAJE AL FLAMANTE PREMIO CERVANTES 2019


Queridos amigos:

Estamos de enhorabuena, como siempre que compartimos un Premio Cervantes. Nuestro Premio Cervantes 2019 es un poeta, lo cual nos llega especialmente al corazón. Uno de los grandes, nuestro querido Joan Margarit.



Joan Margarit


Este inmenso poeta de una altura humana y artística que conmueve, construye sus poemas como el arquitecto que es, buscando y encontrando un sólido edificio que le sirva de refugio al poeta descarnado y a nosotros, lectores que buscamos con el escritor, sentido a nuestra dolida existencia.


Joan Margarit, Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana 2019


En esta entrevista, una auténtica joya, realizada por el diario.es, que toca todos los temas políticos, sociales, emocionales, espirituales que rodean a nuestro poeta, podemos conocer un poquito más el alma de este genio:

"El castellano me lo ha dado Franco a bofetones, pero no estoy dispuesto a devolvérselo".


PINCHA PARA LEER LA ENTREVISTA en diario.es




Joan Margarit


Son tan cercanas a nosotros en nuestra dimensión de españoles, de individuos comprometidos con el mundo y la sociedad tan vertiginosamente cambiante que nos rodea, sus experiencias, sus sentimientos, sus recuerdos, sus deseos... Y cómo nos identificamos con el poeta en sus delicados sentimientos amorosos, en su ternura, en búsqueda de la trascendencia en el ser amado; pero, cómo sufrimos también en la pérdida de su adorada hija Joana, tanto como nos hemos dejado una parte de nosotros mismos en el camino, cuando se nos han ido los nuestros y es que una parte nuestra muere también en esa muerte. 



Joan Margarit

Joan Margarit, queridos, simplemente resuena su nombre como una carta de presentación. Un orgullo para todos nosotros y motivo de alegría este Premio Cervantes 2019. 






PINCHA PARA VER LA ENTREVISTA



A continuación, disfrutemos de un paseo por la riqueza espiritual de este artista maravilloso y dejémonos mecer por su grandeza poética. Espero que lo disfrutéis y os recreéis en cada uno de los versos.




Mónica Fernández


AMADA REGINA

En todas las ciudades busco siempre
un hotel que llevara el nombre de ella.




Masaaki Sasamoto 

El Regina de Roma y su fachada

severa y gris, fascista, de granito.


Jenny Scobel 




El Regina de Londres, frente a un parque

tristísimo al crepúsculo. El Regina

con las piedras negruzcas de Bruselas.




Nora Sturges



El cálido Regina de París,

junto al «quai» solitario de barcazas.



Jenny Scobel 



El Regina y su zócalo de moho 

lamido por las aguas oscuras de Venecia.



Lucia Chocholáčková



Y cuando ella murió, y él no viajaba ya,
el último Regina, en el bullicio
del centro, en Barcelona,


Lucia Chocholáčková


le acogió con sus gélidos espejos
y con su delicada marquesina
de hierro y de cristal en la calle Bergara.


Nora Sturges


Regina amada, hoteles y mujer:
algunos negros bultos en la noche,
la caldera encendida y los neones
de tu nombre, violentos de tanta soledad.


Nora Sturges


Ciudades que están llenas de imprevistos
hitos de amor.




Masaaki Sasamoto 


EDAD ROJA
                                                                        A Ãlex Susanna



Tanto tiempo has tardado en aprender

que llegas tarde al gran amor:

Que nunca habrás vivido una edad de oro.



Ed Wong Ligda



Las rosas de Ronsard

nunca serán perfume en tu mirada,

ningún otoño habrá de deshojar,

en los brazos de nadie, lentos pétalos.



Silja Puranen


Con el olvido tapas los espejos

igual que acostumbraban en las casas

donde había un difunto.
No vuelven las mujeres con las cuales
cambiabas años de tu soledad
por un fugaz momento de ternura.




Silja Puranen

Tan ardiente es la vida en el otoño,
que en las horas de angustia no podrás
amar ni a la mujer que ya has perdido.


 
Ed Wong Ligda




EMBRACEABLE YOU

Es triste poner Gershwin sin poder abrazarte.


Eric Bowman



Somos el blanco y negro de una vieja película:

las parejas bailando, y los barcos de guerra

que han de zarpar al alba. 



Eric Bowman



Quizá fui aquel muchacho

que pereció en combate, y tú aquella muchacha

que nunca olvidaría la canción.



Igor Kamenev 



Vivimos en la sombra su mañana perdido

en oscuros bailables. Pero hoy, aquella música

se toca en los conciertos y nadie ya la baila.



Ed Wong Ligda 



Hemos errado el tiempo, destruido los recuerdos.

La fiesta está acabando: guarda el último baile



Eric Bowman














-la luz de oro del saxo y una pieza de Gershwin-
para cuando se acerque
la hora de embarcar en el buque de guerra.



Silja Puranen



COSAS EN COMÚN



Habernos conocido

un otoño en un tren que iba vacío;



Eduardo Garcés


La radiante, aunque cruel

promesa del deseo.



Pamela Larsson-Toscher



La cicatriz de la melancolía

y el viejo afecto con el que entendemos

los motivos del lobo.



Ed Wong Ligda



La luna que acompaña al tren nocturno

Barcelona-París.



Eduardo Garcés


Un cuchillo de luz para los crímenes
que por amor debemos cometer.
Nuestra maldita e inocente suerte.


Anny Maddock


La voz del mar, que siempre te dirá
dónde estoy, porque es nuestro confidente.


Carolina Landea


Los poemas, que son cartas anónimas
escritas desde donde no imaginas
a la misma muchacha que un otoño
conocí en aquel tren que iba vacío.



Daniel Pollera



EN TORNO A LA PROTAGONISTA DE UN POEMA



Conocía muy bien tu piel dorada,

la señal de peligro de tus ojos azules.



Brandi Read



Sueños de profesor que comenzaba

a perder su futuro. Hace mucho surgiste

entre aquellos muchachos y muchachas

del bar acristalado de nuestra Escuela blanca,

desde donde veíamos el mar.



Igor Kamenev 


Me preguntan quién eres. Quizás, un día, expertos

en soledad y en crímenes pasados

buscarán, amparada en las palabras,


Daniel Pollera


la sombra de tu nombre y no hallarán
sino cartas violeta de la noche
y el rastro, entre papeles, de unos ojos azules.


Christina Papagianni




CALIGRAFÍA



Ha apoyado la frente en el cristal

frío, empañado, con trasluz de invierno.



José Higuera


Escribe el nombre de ella y, a través

de las líneas que traza con el dedo,

la ha visto en un paraje solitario

con el mar y las rocas en la noche.



Mike Briscoe
 


Al fondo, las estrellas: de pronto, las gaviotas

alzan el vuelo como un resplandor

al paso de un falucho. Se ha engañado:

detrás de la ventana hay una calle
que el alba hace más triste, sin un alma,
con coches aparcados.


Jack Vettriano


Tras las líneas comienza a amanecer:
el sol naciente borrará ese nombre
en la escarcha rosada del cristal.



Igor Kamenev


FAROS EN LA NOCHE



Intento seducirte en el pasado.

 
Ho Ryon Lee



Las manos al volante y esta luz

de club nocturno del tablier me dejan

-fantasía invernal- bailar contigo.



Joseph Lorusso



Detrás de mí, igual que un gran camión,

el mañana hace ráfagas de luces.



Jack Veterano




No lo conduce nadie y me adelanta,

pero ahora tú y yo viajamos juntos

y el coche puede ser el dos caballos

de los años sesenta hacia París.
"Je ne regrette rien" canta Edith Piaf.


Jack Vettriano

Bajo la ventanilla, entra la noche
fría de la autopista, y el pasado
se aproxima de cara, velozmente:
cruza y me ciega sin bajar las luces.





Anny Maddock





NO TIRES LAS CARTAS DE AMOR


No tires las cartas de amor
ellas no te abandonarán.



Brandi Read

El tiempo pasará, se borrará el deseo
-esta flecha de sombra-
y los sensuales rostros, bellos e inteligentes,
se ocultarán en ti, al fondo de un espejo.



Eric Bowman


Caerán los años. Te cansarán los libros.
Descenderás aún más
e, incluso, perderás la poesía.



Eric Bowman


El ruido de ciudad en los cristales
acabará por ser tu única música,



Brandi Read


y las cartas de amor que habrás guardado
serán tu última literatura.



Matt Groller



CASA DE MISERICORDIA


El padre fusilado.
O, como dice el juez, ejecutado.
La madre: la miseria, el hambre,
la instancia que le escribe alguien a máquina:
Saludo al Vencedor, Segundo Año Triunfal,
Solicito a Vuecencia poder dejar mis hijos
en esta Casa de Misericordia.


Matt Groller



El frío del mañana está en la instancia.
Hospicios y orfanatos eran duros,
pero más dura era la intemperie.
La verdadera caridad da miedo.



Nishant Dange


Como la poesía:
por más bello que sea, un buen poema
ha de ser siempre cruel.
No hay nada más. La poesía es hoy
la última casa de misericordia.



Nishant Dange




LA PROFESORA DE ALEMÁN


En aquel Instituto de posguerra
debí haber aprendido algo de griego
y adquirido un barniz sobre los clásicos.


Margaret Benoit


Pero, si aprender algo era difícil,

nada tenía aún menos futuro
que el alemán, cubierto por negruzcos
escombros de Berlín bajo la nieve.
La mía era una lengua perseguida
y la suya una lengua derrotada.



Eric Bowman


En un aula pequeña del chalé

donde estaba instalado el Instituto,
al entrar la encontraba de rodillas
fregando junto a un cubo, hablando sola.


Eric Bowman


No sé alemán y en general no tengo

buen recuerdo de toda aquella gente,
pero no olvidé nunca su dolor.
Ahora que paso cuentas con quién soy
siento en frías baldosas mis rodillas
mientras borro el ayer, como ella hacía
con la roja cenefa del mosaico.



Eric Bowman




HIJO EN EL INVIERNO



El tren se detenía antes del alba
en la estación desierta. 



Eugeny Lushpin




Caminábamos
sintiendo el aire frío
por las calles oscuras y vacías

hasta que se encendieron las luces de un café.



Eugeny Lushpin


Allí esperamos a que amaneciera
y a que se abriera la Maternidad.


Susan Lyon


En una madrugada fuimos ricos.
Al fondo de nosotros podemos ver aún
amanecer en las estrechas calles
y la hilera de cunas en penumbra.


Eri Bowman

Hoy aquel niño es músico de jazz.
Mientras escucho cómo toca el saxo
en este club de Ciutat Vella,


Eric Bowman


se iluminan al fondo del pequeño escenario
los cristales de un tren o de un café al alba:


Margaret Benoit


la luz tenue que aún sigue encendida
allí donde empezó,


tímidamente, nuestro amor por él.


Eric Bowman


LA MUCHACHA DEL SEMÁFORO


Tienes la misma edad que yo tenía
cuando empecé a soñar en encontrarte.


Brandi Read


Entonces no sabía, igual que tú
no has aprendido aún, que llega el día
en que el amor es esta arma cargada
de soledad y de melancolía
que está apuntándote desde mis ojos.




Miguel Castillo Oñate  


Tú eres la muchacha que busqué
cuando aún no existías.


Brandi Read


Y yo el hombre hacia el cual
querrás un día dirigir tus pasos.
Pero estaré tan lejos de ti entonces
como estás tú de mí en este semáforo.



Álvarez Cebrián



EL MAR

Como lomos oscuros de un rebaño de potros
se aproximan las olas, desplomándose
con este rumor sordo pero lírico
que Homero fue el primero en escuchar.




Ugo Levita


Cansadas de su larga galopada,
se ponen a temblar.


Jenny Scobel 


Después se quejan, roncas de placer,
igual que una mujer en brazos de su amante.


Luis de la Fuente


Más tarde se abalanzan entre espumas,
como si fueran lobos que olfatearan la presa.


Brandi Read

El poniente, llegando por mi espalda,
pone medallas rojas en sus lomos.




Fletcher Sibthorp 



En la orilla mojada de la arena
veo tus huellas, por el aire pasa
una dorada sombra de tu cuerpo.


Brandi Read


O sea que es de ti de quien, con gestos
de sordomudo, me está hablando el mar.


Susan Lyon

Dice que este lugar dentro de mí que ocupas
pasaría a ser parte del infierno
si tú lo abandonaras.


Susan Lyon


Que al fondo de este amor lo que vuelve a esperarme
es la desolación de los veinte años.


Luis de la Fuente



PISCINA



No le temía al agua, sino a ti,
era tu miedo lo que yo temía,
y este lugar profundo
donde desaparecen las baldosas.


Christina Papagianni


Me arrastraste hacia allí, recuerdo aún
la fuerza de tus brazos obligándome,
mientras trataba de abrazarme a ti.


Mia Bergeron



Aprendí a nadar, pero más tarde,
y olvidé muchos años aquel día.


José Luis Cepa


Ahora que ya nunca nadarás,

veo a mis pies el agua azul, inmóvil.


Miguel Coronado


Comprendo que eras tú quien se abrazaba

a mí para cruzar aquellos días.


José  Luis Cepa




SÚPLICA


De esta invernal mañana, amable y tibia,
por favor, no te vayas,
quédate sumergida en este patio
como si hubieses naufragado
dentro de nuestra vida.
Bajo el laurel, entre las aspidistras
de verdes hojas, anchas y románticas,
por favor, no te vayas, no te vayas.



Nishant Dange


Todo está preparado para ti.
Quédate, por favor, y no te vayas.
Tu fugaz triunfo sobre el nunca más,
dime si lo recuerdas: necesito
unas palabras con la clara y honda
voz de tu ausencia. Pero te recoges,
callada, en el pasado,
un lecho de tristeza fulgurante.



Nishant Dange


Así fuiste encerrándote, a lo largo de ocho meses,
en el capullo de la oscuridad,
y ahora, horrorizada por la luz,
surge aleteando la furiosa,
pálida mariposa de la muerte.



Nishant Dange



Pero, si estás muriéndote, aún vives,
y hago estallar la última alegría
de tu rostro cansado y las pequeñas
manos entre las mías. Y repito:
estar muriéndote es vivir aún.
De esta invernal mañana, amable y tibia,
por favor, no te vayas, no te vayas.


Nishant Dange


MUJER DE PRIMAVERA



Detrás de las palabras sólo te tengo a ti.


Renso Castaneda


Triste quien no ha perdido
por amor una casa.
Triste el que muere
con un aura de respeto y prestigio.


Renso Castaneda


Me importa lo que sucede en la noche
estrellada de un verso.


Miguel Castillo Oñate







PRINCIPIOS Y FINALES

Una vez fui una chica con futuro.
Leía en latín a Horacio y a Virgilio
y recitaba a Keats completo de memoria.


Jenny Scobel


Al entrar en sus cuevas, los adultos
me capturaron: comencé a parir
hijos de un hombre necio y vanidoso.
Ahora cuando puedo lleno el vaso
y lloro al recordar algún verso de Keats.


Jenny Scobel 


Una mujer ignora, cuando es joven,
que no hay lugar alguno
donde poder quedarse para siempre.


Miguel Ángel Oñate


Y no comprende porque nunca llega
aquel o aquella donde hallar descanso.
Las muchachas lo ignoran: los principios
no se parecen nunca a los finales.



Joan Margarit







Menud0 paseo por la poesía y por el alma de Joan Margarit. Espero, de todo corazón, que os haya gustado tantísimo como a mí el espíritu de estos versos. Espero que queráis compartir vuestras impresiones y vuestra lectura. Un beso, queridos.
BIBLIOGRAFÍA:

CONSULTA LA PÁGINA OFICIAL DE JOAN MARGARIT








sábado, 2 de noviembre de 2019

JUAN PINILLA: GENIO CREADOR


Queridos amigos:
Me siento en un emotivo reencuentro con todos vosotros al escribir esta entrada. Ahora se trata de brindarle su protagonismo al arte. Pues que venga de la mano de un grande, de un cantaor genial, poeta y hombre comprometido con el arte, con la sociedad y con la vida.




Juan Pinilla es una persona tan sencilla, cercana y espontánea que a una se le olvida que sea el gran músico que ha adaptado a poetas de los considerados clásicos en la historia, y a otros actuales que formarán parte de la misma. 

El conocimiento y las ganas de investigar, la inquietud por saber, por leer, por escribir, por componer, por cantar... caracterizan a Juan Pinilla y nos encandilan a todos nosotros.


Juan Pinilla emocionándonos

Es una tarea ingente referirme a este artista con todos sus méritos; por ello, solo voy a intentar hacer pequeñas escalas en algunas de sus facetas y disfrutar de su espíritu creador.

Gracias, Juan Pinilla por ser como eres, por estar siempre tan cerca y por tu grandeza absoluta y extraordinaria. ¡Va por ti, maestro!

Son tantos los premios y reconocimientos, que es difícil exponer un currículum completo con todos sus galadardones, preferiría limitarme a sentir alguno de ellos.


Juan Pinilla se alza con la reputada Lámpara minera en 2007

Así:

En 2007 se alza con la prestigiosa Lámpara Minera del concurso del Festival Internacional del Cante de las Minas de la Unión (Murcia)

El granadino, de Huétor Tájar, anunciaba sus ganas de trabajar y de superarse, pero, sobre todo, además de su conocimiento y su sensibilidad exquisita, su compromiso con los más desfavorecidos, como los mineros.







Este galardón ya nos da buena cuenta de su arte, de su genio, de su técnica, de su juventud sabia, añeja en conocimiento y de sus ganas de transmitirlo.


Lo más cautivador de nuestro joven y magistral artista es el conocimiento y el interés tanto por figuras históricas del flamenco como Cobitos o la Niña de los peines, como personajes literarios, cómicos y cinematográficos como Groucho Marx o Woody Allen.


Ahora bien, creo que no me equivoco, si afirmo con toda mi admiración, que si algo ama Juan Pinilla sobre todas las cosas del mundo es la poesía, y a ella acerca su palabra y su cante.


Ramón Gaya

Así que disfrutemos de su recreación de los artistas en los siguientes vídeos.


Estas bulerías dedicadas a la pintura y a la misma recreación ascética o cuasi mística del espíritu, a través de textos del pintor Ramón Gaya  y del gran poeta José Hierro pertenecen precisamente a su disco de 2007 "Lámpara minera".






Este es el extraordinario poema de José Hierro. El alma se extasía de alegría al encuentro con Juan, ¿no creéis?


Ramón Gaya



XXXVII. ALMA MÍA, ¿QUIÉN TE DIJO QUE DURMIERAS?

Me tendí sobre la hierba entre los troncos
que hoja a hoja desnudaban su belleza.
Dejé el alma que soñase:
volvería a despertar en primavera.




Ramon Gaya



Nuevamente nace el mundo,
nuevamente naces, alma ─estabas muerta─;
yo no sé lo que ha pasado en este tiempo,
tú dormías, esperando ser eterna.


Y por mucho que te cante
la alta música de las nubes,
y por mucho que te quieran
explicar las criaturas
por qué evocan aquel tiempo negro y frío,
aunque pretendas
hacer tuya tanta vida derramada
─era vida y tú dormías─,
ya no llegas a alcanzar la plenitud de su alegría;
tú dormías cuando todo estaba en vela.


Tierra nuestra, vida nuestra, tiempo nuestro.

(De "Agenda", 1991)



Ramón Gaya


Ahora si lo que queréis es disfrutar de su conocimiento pleno del mundo flamenco, de los palos, pues no dudéis en disfrutar de esta maravillosa conferencia que no se deja ni una notita flamenca fuera, ole:







La maestría de Juan se desgrana también haciendo verso la prosa. Así, en estas palabras De Francisco Umbral, de la novela "Mortal y rosa", obra que el gran escritor escribió ante el dolor de la muerte de su pequeño hijo Pincho de cinco años por una leucemia.

La vida de un ser humano cambia después de escuchar la música que hizo Pinilla de las palabras de Umbral:






En el concierto "La voz y la palabra" nos ofrece junto a Enrique Moratalla un paseo poético increíble, a través del ayuntamiento de Córdoba en 2016. Quedémonos con este momento lorquiano: "Gacela del mercado matutino":






Gacela del mercado matutino

Por el arco de Elvira
quiero verte pasar,
para saber tu nomb
re
y ponerme a llorar.


¿Qué luna gris de las nueve
te desangró la mejilla?
¿Quién recoge tu semilla
de llamarada en la nieve?
¿Qué alfiler de cactus breve
asesina tu cristal?

Por el arco de Elvira
voy a verte pasar,
para beber tus ojos
y ponerme a llorar.


¡Qué voz para mi castigo
levantas por el mercado!
¡Qué clavel enajenado
en los montones de trigo!
¡Qué lejos estoy contigo,
qué cerca cuando te vas!

Por el arco de Elvira
voy a verte pasar,
para sentir tus muslos
y ponerme a llorar.



Federico García Lorca

Y claro ya que hablamos de este concierto, imposible sería sustraernos al encanto y al genio del humor al que lleva su arte Juan Pinilla en esta canción, casi de chirigota, pero con palabras y citas extraordinarias del mundo del cine. Eres un genio, Juan.






Después de esta breve pero sentida semblanza sobre la obra de nuestro Juan Pinilla, sobre todo, quisiera decir que "en 2011 la editorial "Atrapasueños Editorial" publicó "Las voces que no callaron" disco-libro que estudia y reivindica el compromiso político y social de tantos artistas de flamenco. Aquí encontráis una entrevista donde Juan nos explica el contenido de su investigación creadora.






Gracias por tu compromiso, tu estudio, tu arte, por sentirte tan cerca y porque has accedido a visitarnos desde la humildad y la sencillez más cautivadoras.
Te queremos, Juan, te queremos mucho. Gracias, artista, por darnos tanta grandeza.

Muchas gracias, Juan Pinilla, querido, simplemente gracias.



miércoles, 15 de mayo de 2019

MAYTE ALAMEDA: NUESTRO CUARTO PREMIO DEL CONCURSO DE NARRATIVA INTERCEPAS DE MADRID

Queridos amigos:

Esperamos que disfrutéis tanto como nosotros de este delicioso cuento que atañe al alma humana. Este relato ha sido nuestro cuarto premio del certamen intercepas de la Comunidad de Madrid, el ganador del Cepa Rosalía de Castro, el de nuestra campeona, Mayte Alameda Escobar, y así nos lo presentó, con su pseudónimo "Males".  El certamen de narrativa Intercepas se celebró el 25 de abril de 2019 en el centro cultural "Príncipe de Asturias" de Ciudad Lineal en Madrid.


Mayte Alameda, nuestra flamante ganadora



La autora, Mayte Alameda, nuestra querida alumna del  Curso de Acceso a la Universidad, nos brinda esta sorprendente historia, que nos deja perplejos, reflexivos y un tanto melancólicos. 


Mayte Alameda muestra orgullosa su diploma, ¡enhorabuena, escritora!

Querida Mayte, muchas gracias por tu relato, por tu sabiduría, por ser como eres y por toda la cariñosa humildad que nos transmites. Gracias, te queremos.


Su profesa de Lengua, Elena Pascual, muy orgullosa de estar junto a nuestra ganadora Mayte

Mi reflexión: ¿quién no se ha sentido extrañado consigo mismo en algún momento? ¿Qué es lo que nos ha sucedido? De repente uno se encuentra perdido en medio del camino. ¿Qué hemos olvidado de nuestra alma que de repente pugna por salir?



Con Mayte, qué tarde tan mágica

Esta es la propuesta de Males para reconciliarse con su alma olvidada. ¿Qué es de nosotros? ¿Qué se nos ha olvidado?



En un momento del acto de entrega de Premios de Narrativa Intercepas en el centro cultural Príncipe de Asturias de Ciudad Lineal en Madrid

Esperamos que disfrutéis de este cuento tanto como nosotros. Aquí lo tenéis con todo el cariño de Mayte "Males" y con toda la admiración del Cepa Rosalía de Castro.


Yolanda Páez, nuestra querida jefa de estudios, posando en la entrega de premios, muy orgullosa de Mayte

Mayte, ¡simplemente, gracias!


Francine Van Hove


Y he aquí el maravilloso relato:



¿QUIÉN SOY YO?   Por Males


   Otra mañana más ese sonido que traspasa hasta la almohada que me he puesto sobre la cabeza, para esconderme de él.


Serge Marshennikov


Pero no sirve de nada. Y resignada, sigo la órdenes que me dicta sin usar palabras. Me incorporo y sentada en la cama intento abrir los ojos, pero no lo consigo. 


Steve Hanks

Creo que es miércoles, no, jueves, no, no, miércoles. No lo sé, dudo. Da igual, todos los días son iguales.


Robert Standish

Cuando por fin logro abrir los ojos después de un proceso de aterrizaje hasta la realidad lento, comienza la rutina a actuar sobre mí a su voluntad. 


Steve Hanks


Sigo el camino invisiblemente marcado hacia la cocina. 


Francine Van Hove


Cojo la misma taza de ayer, la blanca con rayas negras, la lleno de café, distinto pero es el mismo de todos los días. 


Nathalie Mulero Fougeras


Y esas magdalenas, que la verdad no tengo claro que me terminen de gustar.





Al acabar me preparo para ir al trabajo. 


Steve Hanks

Estoy cansada ya, y el día no ha hecho más que empezar. No sé si es agotamiento o… no sé.


Balthus

Todo listo, como todos los días: abrigo, llaves, móvil. ¿Móvil?¿Dónde está el móvil? Ah sí aquí, donde siempre. Ahora sí salgo de casa y bajo a la calle. 


Gregory Calibey


Al asomar cojo aire para que la energía pueda entrar en mi y darme fuerzas, pero no termina de hacer el recorrido hasta los pulmones. Se queda atrapado en la garganta que no lo permite pasar. En el trayecto hasta la parada del autobús veo las mismas caras de todos los días que esperan como yo en silencio. ¿Estarán cansados también?


Ana Perpinya


 Llega el autobús con el mismo conductor de todos los días Y dentro todos los asientos ocupados por idénticas personas a las de ayer y antes de ayer. 


Steve Hanks

Quedan siete paradas hasta mi destino. Primera parada, se bajan el matrimonio mayor y la chica rubia que ayer dejó que me sentara. Segunda, el joven con los cascos puestos. Le conocemos todos como el chico de la música alta. En la tercera parada no bajará nadie, como siempre y me adelanto con el pensamiento a lo que pasará en la cuarta. Pero un momento, el autobús se ha detenido en la tercera parada. No puede ser, se habrá equivocado. 


David Stooke


Miro intrigada, desde luego alguien va a bajar porque las puertas se están abriendo. Y veo descender a alguien que se parece mucho a mí. La curiosidad me invade y algo que me hace perder el control sobre mi cuerpo, me empuja a levantarme del asiento y correr tras ella. Bajo del autobús accidentadamente por la urgencia y la sigo.


Alex Colville


Ella camina rápido, decidida, como si huyera de algo y yo voy detrás, corriendo, arrastrando ya los pies casi sin fuerzas. Creo que caminamos hacia el parque que hay al cruzar la carretera. Sí. Nos adentramos en él y es como si se abriera ante nosotras un mundo ajeno al de colores grises, atronador y aséptico que hemos dejado a nuestra espaldas. 


Steve Hanks


Este está lleno de luz, árboles, plantas, el sonido de los pájaros lo envuelve todo. Siempre me ha gustado el sonido de los pájaros, y los parques, desde que era niña. Ya ni me acordaba. 


Anna & Elena Balbusso.

El tiempo, que hace un momento me atropellaba, aquí parece detenerse dándome un respiro. Ella, sigue caminando. Por fin para, a mi me cuesta hasta respirar. Se sienta en un banco y el sol la da en la cara. Yo la contemplo. Está sonriendo y ella no parece cansada. 


Anna & Elena Balbusso.

Saca un libro y con gesto relajado comienza a leer. Sin prisa. Yo echo de menos la sensación de hacer algo sin prisa. Y me encantaba leer. 


Francine Van Hove

Hace tanto tiempo que no lo hago, no sé si por falta de tiempo o sencillamente no hay motivo. Dejé de hacerlo y no sé cuándo sucedió. Ella ha cerrado el libro de golpe y me hecho volver de mis pensamientos de repente . No sé cuánto tiempo ha pasado. Lo guarda y parece buscar algo entre sus cosas.


An He

 Por fin lo encuentra. Unos auriculares. Cuidadosamente se los coloca y se levanta del banco mientras contempla lo que la rodea.


Jean Michael Bénier

Y su mirada se cruza con la mía. Me quedo paralizada. No sé si esconderme, salir corriendo…Ante mi cara de angustia, ella sonríe ampliamente. 


An He

Parece como si me reconociera. Su rostro transmite una plenitud que me resulta familiar. Yo también la sentí hace tiempo, pero no sé dónde la perdí.


Velimir Trnski

La veo irse, con su sonrisa puesta y paso tranquilo, feliz. Yo salgo inmóvil, observándola. Lleva mi ropa, tiene mi cara y mi cuerpo, hace lo que tanto me gustaba hacer y ya ni recordaba… ¡Pero esa no soy yo!


Velimir Trnski


Lo sé porque…yo no soy feliz. ¡No puede ser yo! Tengo dudas.



Francine Van Hove

 ¿Es ella más yo de lo yo creo ser? Porque hay más mío en ella de lo que veo en mí cada día. Estoy confusa. Pero sí, está claro. 


Mersad Berber


Ahora que la observo detenidamente mientras se aleja la reconozco. Ella soy yo, la auténtica . Pero entonces, ¿quién soy yo?


Mersad Berber



Un beso a todos los lectores y otro muy especial para nuestra Mayte.


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