Me siento en un emotivo reencuentro con todos vosotros al escribir esta entrada. Ahora se trata de brindarle su protagonismo al arte. Pues que venga de la mano de un grande, de un cantaor genial, poeta y hombre comprometido con el arte, con la sociedad y con la vida.
Juan Pinilla es una persona tan sencilla, cercana y espontánea que a una se le olvida que sea el gran músico que ha adaptado a poetas de los considerados clásicos en la historia, y a otros actuales que formarán parte de la misma.
El conocimiento y las ganas de investigar, la inquietud por saber, por leer, por escribir, por componer, por cantar... caracterizan a Juan Pinilla y nos encandilan a todos nosotros.
Juan Pinilla emocionándonos
Es una tarea ingente referirme a este artista con todos sus méritos; por ello, solo voy a intentar hacer pequeñas escalas en algunas de sus facetas y disfrutar de su espíritu creador.
Gracias, Juan Pinilla por ser como eres, por estar siempre tan cerca y por tu grandeza absoluta y extraordinaria. ¡Va por ti, maestro!
Son tantos los premios y reconocimientos, que es difícil exponer un currículum completo con todos sus galadardones, preferiría limitarme a sentir alguno de ellos.
Juan Pinilla se alza con la reputada Lámpara minera en 2007
El granadino, de Huétor Tájar, anunciaba sus ganas de trabajar y de superarse, pero, sobre todo, además de su conocimiento y su sensibilidad exquisita, su compromiso con los más desfavorecidos, como los mineros.
Este galardón ya nos da buena cuenta de su arte, de su genio, de su técnica, de su juventud sabia, añeja en conocimiento y de sus ganas de transmitirlo.
Lo más cautivador de nuestro joven y magistral artista es el conocimiento y el interés tanto por figuras históricas del flamenco como Cobitos o la Niña de los peines, como personajes literarios, cómicos y cinematográficos como Groucho Marx o Woody Allen.
Ahora bien, creo que no me equivoco, si afirmo con toda mi admiración, que si algo ama Juan Pinilla sobre todas las cosas del mundo es la poesía, y a ella acerca su palabra y su cante.
Ramón Gaya
Así que disfrutemos de su recreación de los artistas en los siguientes vídeos.
Estas bulerías dedicadas a la pintura y a la misma recreación ascética o cuasi mística del espíritu, a través de textos del pintor Ramón Gaya y del gran poeta José Hierro pertenecen precisamente a su disco de 2007 "Lámpara minera".
Este es el extraordinario poema de José Hierro. El alma se extasía de alegría al encuentro con Juan, ¿no creéis?
Ramón Gaya
XXXVII. ALMA MÍA, ¿QUIÉN TE DIJO QUE DURMIERAS?
Me tendí sobre la hierba entre los troncos que hoja a hoja desnudaban su belleza. Dejé el alma que soñase: volvería a despertar en primavera.
Ramon Gaya
Nuevamente nace el mundo, nuevamente naces, alma ─estabas muerta─;
yo no sé lo que ha pasado en este tiempo, tú dormías, esperando ser eterna. Y por mucho que te cante
la alta música de las nubes,
y por mucho que te quieran explicar las criaturas
por qué evocan aquel tiempo negro y frío,
aunque pretendas hacer tuya tanta vida derramada ─era vida y tú dormías─,
ya no llegas a alcanzar la plenitud de su alegría; tú dormías cuando todo estaba en vela. Tierra nuestra, vida nuestra, tiempo nuestro.
(De "Agenda", 1991)
Ramón Gaya
Ahora si lo que queréis es disfrutar de su conocimiento pleno del mundo flamenco, de los palos, pues no dudéis en disfrutar de esta maravillosa conferencia que no se deja ni una notita flamenca fuera, ole:
La maestría de Juan se desgrana también haciendo verso la prosa. Así, en estas palabras De Francisco Umbral, de la novela "Mortal y rosa", obra que el gran escritor escribió ante el dolor de la muerte de su pequeño hijo Pincho de cinco años por una leucemia.
La vida de un ser humano cambia después de escuchar la música que hizo Pinilla de las palabras de Umbral:
En el concierto "La voz y la palabra" nos ofrece junto a Enrique Moratalla un paseo poético increíble, a través del ayuntamiento de Córdoba en 2016. Quedémonos con este momento lorquiano: "Gacela del mercado matutino":
Gacela del mercado matutino Por el arco de Elvira quiero verte pasar, para saber tu nombre y ponerme a llorar.
¿Qué luna gris de las nueve te desangró la mejilla? ¿Quién recoge tu semilla de llamarada en la nieve? ¿Qué alfiler de cactus breve asesina tu cristal? Por el arco de Elvira voy a verte pasar, para beber tus ojos y ponerme a llorar.
¡Qué voz para mi castigo levantas por el mercado! ¡Qué clavel enajenado en los montones de trigo! ¡Qué lejos estoy contigo, qué cerca cuando te vas! Por el arco de Elvira voy a verte pasar, para sentir tus muslos y ponerme a llorar.
Federico García Lorca
Y claro ya que hablamos de este concierto, imposible sería sustraernos al encanto y al genio del humor al que lleva su arte Juan Pinilla en esta canción, casi de chirigota, pero con palabras y citas extraordinarias del mundo del cine. Eres un genio, Juan.
Después de esta breve pero sentida semblanza sobre la obra de nuestro Juan Pinilla, sobre todo, quisiera decir que "en 2011 la editorial "Atrapasueños Editorial" publicó "Las voces que no callaron" disco-libro que estudia y reivindica el compromiso político y social de tantos artistas de flamenco. Aquí encontráis una entrevista donde Juan nos explica el contenido de su investigación creadora.
Gracias por tu compromiso, tu estudio, tu arte, por sentirte tan cerca y porque has accedido a visitarnos desde la humildad y la sencillez más cautivadoras.
Te queremos, Juan, te queremos mucho. Gracias, artista, por darnos tanta grandeza.
Muchas gracias, Juan Pinilla, querido, simplemente gracias.
Tengo el placer de compartir con vosotros esta maravilla de puesta en escena que nos brindaron nuestros alumnos con ocasión del Festival de la palabra 2016 en el CEPA Rosalía de Castro. Quisimos dedicar buena parte de nuestro teatro a Federico García Lorca, el gran poeta y dramaturgo de la generación del 27 que fue asesinado el 18 de agosto de 1836 y, por tanto, este año, recordamos los 80 años de su terrible desaparición.
Federico García Lorca
Las dos obras de Federico García Lorca que quisimos llevar a las tablas fueron: Yerma por parte de 2ºI y Bodas de sangre por parte de 2ºG, en ambos casos contamos con el apoyo, la ayuda y la colaboración impagable de nuestros músicos profesionales: José Vicente García Peñín, el profesor de guitarra del centro, y por supuesto, nuestro cantaor, Manuel Segura.
Nuestros músicos, José Vicente García Peñín y Manuel Segura, saludan al público tras la puesta en escena de Yerma
Me gustaría felicitar a todos los alumnos participantes en estas obras por su magnífica interpretación, colaboración con los actores y su predisposición al trabajo en equipo.
Charo Bermudo y Elena Pascual recitan en el patio de butacas del salón de actos de nuestro centro algunos versos populares y un soneto del amor oscuro, "Soneto de la dulce queja" de Federico García Lorca
Tengo que agradeceder muy especialmente su trabajo desinteresado a Cándido Gil,al cual debemos las grabaciones de vídeo, a José Ignacio Tajuelo Muñoz y a Juan Pedro Sánchez-Mirasierra por sus grabaciones también imprescindibles y, por supuesto, a Santiago Martínez García, que nos ha editado las obras con una sensibilidad exquisita y con una capacidad de trabajo maravillosa. Gracias a todos, sois increíbles.
Rubén Bermejo, nuestro profesor de inglés recita el Llanto por Ignacio Sánchez Mejías de Federico García Lorca
¿Qué puedo decir de los actores? No los ha habido mejores, más grandes, más entregados, más plenos de talento. Si nuestro Federico hubiera asistido a estas obras...
¿Y esos músicos? No tengo palabras de reconocimiento y de agradecimiento.
Manuel Segura y José vicente García Peñín llenan de música y lirismi la puesta en escena de Yerma
¿Y nuestra presentadora, Carmen Sanz? Extraordinaria en su papel, mejor maestra de ceremonias no la puedo imaginar. Gracias, Carmen, contigo en el escenario, con tus palabras, con tu energía, con tus ganas de aprender y de disfrutar, así, mi alma pudo darse este homenaje que no olvidaré nunca.
Carmen Sanz presenta Bodas de sangre
¡Gracias a todos, amigos! ¡Sois extraordinarios!
A continuación podéis prendaros de esta maravilla:Yerma, presentada por los alumnos de 2º I:
En este otro vídeo podéis disfrutar de Bodas de sangre, de la mano de 2º G:
Comparto con vosotros estas fotografías, gentileza de Cándido Gil, que nos recuerdan tantos y tantos momentos, va por vosotros, amigos.
He aquí nuestro grandes momentos de Yerma:
El sueño de Yerma
Juan y Yerma
Yerma y María
Yerma y María
Víctor y Yerma
Yerma y Juan
Víctor y Yerma
Dolores
Yerma y Dolores
Presagio de la Muerte
Dolores, Juan, Yerma
Yerma, Macho y María
Macho con Yerma y María
Yerma y Juan
Yerma y Juan
Yerma y Juan
Yerma y Juan
El reparto de Yerma saluda al público
Nuestros recuerdos de Bodas de sangre:
La madre y el novio
La vecina y la madre
El novio, la madre, la novia, la criada y el padre de la novia
La mujer de Leonardo y la suegra
Leonardo y su mujer y la suegra
La criada y la novia
La boda
La luna con los leñadores
Leonardo y la novia
El reparto de Bodas de sangre saluda al público
La novia, la vecina y la madre
Los personajes se derrumban ante el drama
Nuestro particular "fin de fiesta" de Bodas de sangre.
Espero, amigos, que disfrutéis del excelente trabajo de estos alumnos que tienen tanto que ofrecer al estudio, al trabajo en equipo, al talento, a la creación y a ese corazón tan grande que tienen dentro.
Nuestro grandísimo poeta de la generación del 27, Luis Cernuda (Sevilla 1902- México 1963) habría cumplido 113 años el pasado 21 de septiembre.
Luis Cernuda
Una fecha para recordar el nacimiento de uno de nuestros gigantes poetas, el sevillano admirador de Bécquer, que creó una voz única para la posteridad y toda una escuela de admiradores y seguidores.
María Zambrano
(centro) y Luis Cernuda (a su izquierda), en Alcolea del Tajo (Toledo),
en una iniciativa de las Misiones Pedagógicas de la II República.
Un poeta que desde el exilio estadounidense y mexicano, procuró hacer que sus versos mostraran que la vida está por encima de la dictadura del pensamiento: "Escribir en España no es llorar, es morir".
Luis Cernuda
Un poeta, que cautivó el corazón poético de Salinas, el más veterano autor de la generación del 27.Que formó parte del legendario grupo, que solo volvió a escribir en una revista española desde el exilio como Cántico, seguramente para homenajear a su compañero, Jorge Guillén. Un poeta, cuya elegía a Federico García Lorca fue censurada en sus dos últimas estrofas.
Luis Cernuda
Un poeta que sufrió el amor en carne y alma, que supo entregarse a los versos y a la pasión, aunque no fuera correspondido en la medida que reclamaba su corazón, sino por el interés que suscitaba su autoridad como poeta y su generosidad desprendida.
Luis Cernuda
En fin, un poeta que levantó con orgullo la cabeza, desde su exilio, ante la represión que representaba su condición homosexual en la España retrógrada de la posguerra, y que dirá en Desolación de la Quimera:"un país donde todo nace muerto, vive muerto y muere muerto".
Luis Cernuda y el actor coruñés Serafín Fernández Ferro en 1932, cuando eran amantes
Un poeta que llorará en sus versos, clamando por el olvido, sin poder asumir del todo el peso de las miradas soberbias, intolerantes y escribirá el poemario:Donde habite el olvido (1932/1933)
Reconocimiento de Sevilla a su poeta de la generación del 27
En el poemario Donde habite el olvido, encontramos precisamente el poema que le da título y que expresa en sus versos libres y alejandrinos la frustración y el violento choque entre su ansia de libertad amatoria y la represiva sociedad burguesa en la que ha nacido y que le rodea. Entregado al surrealismo innovador de los autores de la generación del 27, aúna a su vez a estas imágenes vanguardistas, el profundo sentimiento romántico, el del sufrimiento del poeta que capta la realidad de manera especial, como artista elegido, que se enfrenta a las normas sociales establecidas que le parecen injustas. De esta manera toma un verso de Bécquer para escribir su poema. Deleitémonos con esta rima de Bécquer y rindámosle junto a Cernuda nuestro recuerdo a nuestro poeta romántico, también sevillano, Gustavo Adolfo Bécquer:
Gustavo Adolfo Bécquer en el famoso retrato que realizó su hermano Valeriano
RIMA LXVI
¿De dónde vengo?... El más horrible y áspero
de los senderos busca;
las huellas de unos pies ensangrentados
sobre la roca dura;
los despojos de un alma hecha jirones
en las zarzas agudas,
te dirán el camino
que conduce a mi cuna.
¿Adónde voy? El más sombrío y triste
de los páramos cruza,
valle de eternas nieves y de eternas
melancólicas brumas;
en donde esté una piedra solitaria
sin inscripción alguna,
donde habite el olvido,
allí estará mi tumba.
Gustavo Adolfo Bécquer
Nuestro
extraordinario poeta merece este humilde homenaje desde nuestra
admiración más profunda. Disfrutemos de sus versos, que se desgranan
desgarrados desde su profundo sentimiento.
El poema Donde habite el olvido, recitado por el propio Luis Cernuda
DONDE HABITE EL OLVIDO
Donde habite el olvido, en los vastos jardines sin aurora; donde yo sólo sea memoria de una piedra sepultada entre ortigas sobre la cual el viento escapa a sus insomnios.
Donde mi nombre deje al cuerpo que designa en brazos de los siglos, donde el deseo no exista.
En esa gran región donde el amor, ángel terrible, no esconda como acero en mi pecho su ala, sonriendo lleno de gracia aérea mientras crece el tormento.
Alex Stevenson
Allí donde termine este afán que exige un dueño a imagen suya, sometiendo a otra vida su vida, sin más horizonte que otros ojos frente a frente.
Donde penas y dichas no sean más que nombres, cielo y tierra nativos en torno de un recuerdo; donde al fin quede libre sin saberlo yo mismo, disuelto en niebla, ausencia, ausencia leve como carne de niño.
Allá, allá lejos; donde habite el olvido.
Donde habite el olvido (1932/1933)
Una joya: Enrique Morente canta "Donde habite el olvido" en Morente sueña la Alhambra
dirigida por José Sanchez Montes, mientras Israel Galván nos lleva
hasta la entraña de los versos con un baile hipnótico y místico. Después
Blanca Li nos sumerge en el desgarro del amor y el dolor y las voces de
Enrique y Estrella Morente nos hechizan.
... Luis Cernuda, durante una visita a Burgohondo (Ávila), en un viaje con las Misiones Pedagógicas de la II República en 1932
Desde el dolor más profundo y desde la amistad sentida y compartida, Cernuda le escribe esta elegía a Federico García Lorca cuando se entera de su asesinato.Las dos últimas estrofas del poema fueron censuradas. ¿Cabe más desgarro?
Dámaso Alonso, a la izquierda, Luis Cernuda, García Lorca y Vicente Aleixandre.
A UN POETA MUERTO (F.G.L.)
Así como en la roca nunca vemos la clara flor abrirse, entre un pueblo hosco y duro no brilla hermosamente el fresco y alto ornato de la vida.
Por esto te mataron, porque eras verdor en nuestra tierra árida y azul en nuestro oscuro aire.
Claude Theberge
Leve es la parte de la vida que como dioses rescatan los poetas.
El odio y destrucción perduran siempre sordamente en la entraña toda hiel sempiterna del español terrible, que acecha lo cimero con su piedra en la mano.
Triste sino nacer con algún don ilustre aquí, donde los hombres en su miseria sólo saben el insulto, la mofa, el recelo profundo ante aquel que ilumina las palabras opacas por el oculto fuego originario.
Claude Therberge
La sal de nuestro mundo eras, vivo estabas como un rayo de sol, ya es tan sólo tu recuerdo quien yerra y pasa, acariciando el muro de los cuerpos con el dejo de las adormideras que nuestros predecesores ingirieron a orillas del olvido.
Anatoliy Koncub
Si tu ángel acude a la memoria, sombras son estos hombres que aún palpitan tras las malezas de la tierra; la muerte se diría más viva que la vida porque tú estás con ella, pasado el arco de tu vasto imperio, poblándola de pájaros y hojas con tu gracia y tu juventud incomparables.
Claude Theberge
Aquí la primavera luce ahora.
Mira los radiantes mancebos que vivo tanto amaste efímeros pasar junto al fulgor del mar.
Desnudos cuerpos bellos que se llevan tras de sí los deseos con su exquisita forma, y sólo encierran amargo zumo, que no alberga su espíritu un destello de amor ni de alto pensamiento.
Claude Theberge
Igual todo prosigue, como entonces, tan mágico, que parece imposible la sombra en que has caído.
Mas un inmenso afán oculto advierte que su ignoto aguijón tan sólo puede aplacarse en nosotros con la muerte, como el afán del agua, a quien no basta esculpirse en las olas, sino perderse anónima en los limbos del mar.
Claude Theberge
Pero antes no sabías la realidad más honda de este mundo: el odio, el triste odio de los hombres, que en ti señalar quiso por el acero horrible su victoria, con tu angustia postrera bajo la luz tranquila de Granada, distante entre cipreses y laureles, y entre tus propias gentes y por las mismas manos que un día servilmente te halagaran.
Claude Theberge
Para el poeta la muerte es la victoria; un viento demoníaco le impulsa por la vida, y si una fuerza ciega sin comprensión de amor transforma por un crimen a ti, cantor, en héroe, contempla en cambio, hermano, cómo entre la tristeza y el desdén un poder más magnánimo permite a tus amigos en un rincón pudrirse libremente.
Claude Theberge
Tenga tu sombra paz, busque otros valles, un río donde del viento se lleve los sonidos entre juncos y lirios y el encanto tan viejo de las aguas elocuentes, en donde el eco como la gloria humana ruede, como ella de remoto, ajeno como ella y tan estéril.
Giovanni Manfredini
Halle tu gran afán enajenado el puro amor de un dios adolescente entre el verdor de las rosas eternas; porque este ansia divina, perdida aquí en la tierra, tras de tanto dolor y dejamiento, con su propia grandeza nos advierte de alguna mente creadora inmensa, que concibe al poeta cual lengua de su gloria y luego le consuela a través de la muerte.
La realidad y el deseo (1924-1962)
Giovanni Manfredini
COMO LEVE SONIDO
Como leve sonido:
hoja que roza un vidrio,
agua que acaricia unas guijas,
lluvia que besa una frente juvenil;
Claude Theberge
Como rápida caricia:
pie desnudo sobre el camino,
dedos que ensayan el primer amor,
sábanas tibias sobre el cuerpo solitario;
Como fugaz deseo:
seda brillante en la luz,
esbelto adolescente entrevisto,
lágrimas por ser más que un hombre;
Jesús Navarro
Como esta vida que no es mía
y sin embargo es la mía,
como este afán sin nombre
que no me pertenece y sin embargo soy yo;
Claude Theberge
Como todo aquello que de cerca o de lejos
me roza, me besa, me hiere,
tu presencia está conmigo fuera y dentro,
es mi vida misma y no es mi vida,
así como una hoja y otra hoja
son la apariencia del viento que las lleva. Los placeres prohibidos (1931)
Aleixandre y Cernuda en 1927
“Donde
habite el olvido fue el fruto poético de su relación amorosa con un
chico llamado Serafín, un chulito de barrio que le hizo sufrir mucho,
pues el pobre Luis se enamoró perdidamente y el tal Serafín le hacía
poco caso, salvo para pedirle dinero.”
(Palabras de Vicente Aleixandre sobre Serafín Fernández Ferro)
A la izquierda Vicente Aleixandre, en el centro Luis Cernuda y a la derecha Federico García Lorca
COMO UNA VELA SOBRE EL MAR Como una vela sobre el mar
resume ese azulado afán que se levanta
hasta las estrellas futuras,
hecho escala de olas
por donde pies divinos descienden al abismo,
también tu forma misma,
ángel, demonio, sueño de un amor soñado,
resume en mí un afán que en otro tiempo levantaba
hasta las nubes sus olas melancólicas.
Claude Theberge
Sintiendo todavía los pulsos de ese afán,
yo, el más enamorado,
en las orillas del amor,
sin que una luz me vea
definitivamente muerto o vivo,
contemplo sus olas y quisiera anegarme,
deseando perdidamente
descender, como los ángeles aquellos por la escala de espuma,
hasta el fondo del mismo amor que ningún hombre ha visto.
DONDE HABITE EL OLVIDO (1934)
Alex Stevenson
AMANDO EN EL TIEMPO
El tiempo,
insinuándose en tu cuerpo,
tal la nube de polvo en fuente pura,
aquella gracia antigua desordena
y clava en mí una pena silenciosa.
Otros antes que yo vieron un' día,
y otros luego verán, cómo decir
la amada forma esbelta, recordando
de cuánta gloria es cifra un cuerpo hermoso.
Pero la vida sólo la aprendemos,
y placer y dolor se ofrecen siempre
tal mundo virgen para cada hombre.
Así mi pena inculta es nueva ahora.
Nueva como lo fuese al primer hombre,
que cayó con su amor del paraíso
cuando viera, tal cielo ya vencido
por sombra, envejecer el cuerpo amado.
La realidad y el deseo (1924-1962)
Alex Stevenson
LOS FANTASMAS DEL DESEO
Yo no te conocía, tierra; con los ojos inertes, la mano
aleteante,
lloré todo ciego bajo tu verde sonrisa, aunque, alentar juvenil,
sintiera a veces
un tumulto sediento de postrarse, como huracán henchido aquí en
el pecho;
ignorándote, tierra mía, ignorando tu alentar, huracán o
tumulto,
idénticos en esta melancólica burbuja que yo soy a quien tu voz
de acero inspirara un menudo vivir.
Alex Stevenson
Bien sé ahora que tú eres quien me dicta esta forma y este
ansia;
sé al fin que el mar esbelto, la enamorada luz, los niños
sonrientes,
no son sino tú misma; que los vivos, los muertos, el placer
y la pena,
la soledad, la amistad, la miseria, el poderoso estúpido, el
hombre enamorado, el canalla,
son tan dignos de mí como de ellos yo lo soy; mis brazos,
tierra, son ya más anchos, ágiles,
para llevar tu afán que nada satisface.
Alex Stevenson
El amor no tiene
esta o aquella forma,
no puede detenerse en criatura alguna; todas son por igual viles
y soñadoras.
Placer que nunca muere beso que nunca muere, sólo en ti
misma encuentro, tierra mía.
Nimbos de juventud, cabellos rubios o sombríos, rizosos o
lánguidos como una primavera,
sobre cuerpos cobrizos, sobre radiantes cuerpos que tanto he
amado inútilmente,
no es en vosotros donde la vida está, sino en la tierra, en la
tierra que aguarda, aguarda siempre
con sus labios tendidos, con sus brazos abiertos.
Alex Stevenson
Dejadme,
dejadme abarcar, ver unos instantes
este mundo divino que ahora es mío, mío como lo soy yo mismo,
como lo fueron otros cuerpos que estrecharon mis brazos, como la
arena, que al besarla los labios
finge otros labios, dúctiles al deseo, hasta que el viento lleva
sus mentirosos átomos.
Como la arena, tierra, como la arena misma, la caricia
es mentira, el amor es mentira, la amistad es mentira.
Tú sola quedas con el deseo, con este deseo que aparenta ser mío
y ni siquiera es mío,
sino el deseo de todos, malvados, inocentes, enamorados o
canallas.
Tierra, tierra y deseo. Una forma perdida.
DONDE HABITE EL OLVIDO (1932-1933)
Alex Stevenson
NO DECÍA PALABRA...
No decía palabras,
acercaba tan sólo un cuerpo interrogante porque ignoraba que el deseo
es una pregunta cuya respuesta no existe, una hoja cuya rama no
existe, un mundo cuyo cielo no existe.
La angustia se abre paso entre los huesos, remonta por las venas
hasta abrirse en la piel, surtidores de sueño hechos carne en
interrogación vuelta a las nubes.
Un roce al paso, una mirada fugaz entre las sombras, bastan
para que el cuerpo se abra en dos, ávido de recibir en sí mismo
otro cuerpo que sueñe; mitad y mitad, sueño y sueño, carne y carne,
iguales en figura, iguales en amor, iguales en deseo.
Aunque sólo sea una esperanza, porque el deseo es una pregunta
cuya respuesta nadie sabe.
LOS PLACERES PROHIBIDOS (1931)
Alex Stevenson
NO ES EL AMOR QUIEN MUERE...
No es el amor quien muere, somos nosotros mismos.
Inocencia primera abolida en deseo, olvido de sí mismo en otro
olvido, ramas entrelazadas, ¿por qué vivir si desaparecéis un día?
Sólo vive quien mira siempre ante sí los ojos de su aurora, solo vive quien besa aquel cuerpo de ángel que el amor levantara.
Alejandro Barrón
Fantasmas de la pena, a lo lejos, los otros, los que ese amor
perdieron, como un recuerdo en sueños, recorriendo las tumbas otro vacío estrechan.
Por allá van y gimen,
muertos en pie, vidas tras de la piedra, golpeando la impotencia, arañando la sombra con inútil ternura.
No, no es
el amor quien muere.
La realidad y el deseo (1924-1962)
Alejandro Barrón
SI EL HOMBRE PUEDIERA DECIR LO QUE AMA...
Serafín Fernández Ferro, que mantuvo una relación tormentosa con Luis Cernuda, fue actor en la película emblemática del antifascismo: L'espoir (1939), de André Malraux
Si el
hombre pudiera decir lo que ama, si el hombre pudiera levantar su
amor por el cielo como una nube en la luz;
si como muros que se derrumban, para saludar la verdad erguida
en medio,
pudiera derrumbar su cuerpo, dejando sólo la verdad de su amor,
la verdad de sí mismo, que no se llama gloria, fortuna o ambición,
sino amor o deseo, yo sería aquel que imaginaba; aquel que
con su lengua, sus ojos y sus manos
proclama ante los hombres la verdad ignorada, la verdad de su
amor verdadero.
Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien
cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío; alguien por quien me olvido
de esta existencia mezquina por quien el día y la noche son para mí
lo que quiera, y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu
como leños perdidos que el mar anega o levanta libremente, con la
libertad del amor,
la única libertad que me exalta, la única libertad por que muero.
Tú justificas mi existencia: si no te conozco, no he vivido;
si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido. Los placeres prohibidos (1931)
Alejandro Barrón
SOMBRAS BLANCAS
Sombras
frágiles, blancas, dormidas en la playa,
dormidas en su amor, en su flor de universo,
el ardiente color de la vida ignorando
sobre un lecho de arena y de azar abolido.
Libremente los besos desde sus labios caen
en el mar indomable como perlas inútiles;
perlas grises o acaso cenicientas estrellas
ascendiendo hacia el cielo con luz desvanecida.
Bajo la noche el mundo silencioso naufraga;
bajo la noche rostros fijos, muertos, se pierden.
Sólo esas sombras blancas, oh blancas, sí, tan blancas.
La luz también da sombras, pero sombras azules.
La realidad y el deseo (1924-1962)
Steve Walker
UNOS CUERPOS CON COMO FLORES...
Unos cuerpos son como flores, otros como puñales, otros como
cintas de agua; pero todos, temprano o tarde, serán quemaduras que
en otro cuerpo se agranden, convirtiendo por virtud del fuego a una
piedra en un hombre.
Pero el hombre se agita en todas
direcciones, sueña con libertades, compite con el viento, hasta
que un día la quemadura se borra, volviendo a ser piedra en el camino
de nadie.
Yo, que no soy piedra, sino camino que cruzan al pasar los pies
desnudos, muero de amor por todos ellos; les doy mi cuerpo para
que lo pisen, aunque les lleve a una ambición o a una nube, sin
que ninguno comprenda que ambiciones o nubes no valen un amor que
se entrega.
LOS PLACERES PROHIBIDOS (1931)
Steve Walker
YO FUI...
Yo fui.
Columna ardiente, luna de primavera. Mar dorado, ojos grandes.
Busqué lo que pensaba; pensé, como al amanecer en sueño lánguido,
lo que pinta el deseo en días adolescentes. Canté, subí, fui luz
un día arrastrado en la llama.
Como un golpe de viento que deshace la sombra, caí en lo
negro, en el mundo insaciable.
He sido.
La realidad y el deseo (1924-1962)
Steve Walker
NOCHE DE LUNA
Vida tras vida, fueron olvidando los hombres aquella diosa virgen que misteriosamente, desde el cielo, con amor apacible asiste a sus vigilias en el silencio dulce de las noches.
Guillermo Lorca
Ella ha sido quien viera a los abuelos remotos, cuando abordan en sus pintados barcos,
y ágiles y desnudos se apoderan con un trémulo imperio de esta tierra, así como el amante arrebata y penetra el cuerpo amado. Sus trabajos vio luego, sus cohabitaciones,
y otros seres menudos, inhábiles, gritando entre los brazos de los dominadores, y sus mujeres lánguidas sonreír débilmente a la raza naciente.
Guillermo Lorca
Miró sus largas guerras con pueblos enemigos
y el azote sagrado de luchas fratricidas; contempló esclavitudes y triunfos, prostituciones, crímenes, prosperidad, traiciones, el sordo griterío, todo el horror humano que salva la hermosura,
y con ella la calma, la paz donde brota la historia. También miró al arado con el siervo pasando sobre el antiguo campo de batalla, fertilizado por tanto cuerpo joven;
y en ese mismo suelo ha visto correr luego al orgulloso dueño sobre caballos recios, mientras la hierba, ortiga y cardo brotaban por las vastas propiedades.
Guillermo Lorca
Cuánta sangre ha corrido ante el destino intacto de la diosa, cuánto semen viril vio surgir entre espasmos de cuerpos hoy deshechos en el viento y el polvo, cuyos átomos yerran en leves nubes grises, velando el embeleso de vasta descendencia su tranquilo semblante compasivo.
Guillermo Lorca
Cuántas claras ruinas, con jaramago apenas adornadas, como fuertes castillos un día las has visto; piedras más elocuentes que los siglos, antes holladas por el paso leve de esbeltas cazadoras, un neblí sobre el puño, oblicua la mirada soñolienta entre un aburrimiento y un amor clandestino.
Nicholas Oberling
Sombras, sombras efímeras, en tanto ella, adolescente como en los prados de la edad de oro, vierte, azulada urna, su embeleso letal sobre nuevos cuerpos oscuros que la primavera enfebrece con agudos perfumes vegetales.
Guillermo Lorca
Allá tras de las torres, su reflejo delata la presencia del mar, mientras los hombres solitarios duermen inermes en su lecho y confiados.
Los enemigos yacen confundidos.
Algo inmenso reposa, aunque la muerte aceche.
Guillermo Lorca
Y el mágico reflejo entre los árboles permite al soñador abandonarse al canto, al placer y al reposo, a lo que siendo efímero se sueña como eterno.
Jesús Leguizamo
Mas una noche, al contemplar la antigua morada de los hombres, solo ha de ver allá ese reflejo de su dulce fulgor, mudo y vacío entonces, estéril tal su hermosura virginal; sin que ningunos ojos humanos hasta ella se alcen a través de las lágrimas, definitivamente frente a frente el silencio de un mundo que ha sido
y la pura belleza tranquila de la nada.
LAS NUBES (1937 - 1940)
Jesús Leguizamo
Os dejo también unos documentales impagables sobre Luis Cernuda. No os los perdáis, son pura miel.
En primer lugar el siguiente programa documental emitido por RTVE:
Programa documental de TV emitido en conmemoración del centenario del
nacimiento del poeta sevillano Luis Cernuda (Sevilla, 21 de septiembre
de 1902 – México, D.F., 5 de noviembre de 1963). En este vídeo se
encuentran unidos las dos reportajes de La realidad y el deseo.
En este caso se trato del programa literario Negro sobre blanco:
Debate emitido el 10 de marzo de 2002 con motivo del 100º aniversario de
Luis Cernuda. Modera Fernando Sánchez Dragó e intervienen Jacobo
Cortines Torres (ensayista, poeta, Profesor Titular de Literatura
Española y presidente ejecutivo de la Comisión Nacional para el
Centenario de Luis Cernuda), José María Vaz de Soto (novelista,
ensayista, columnista, filólogo y profesor de Literatura), Miguel
García-Posada Huelva (escritor, crítico, filólogo, profesor y
especialista en Luis Cernuda) y Juan Antonio Maeso Rubio (director de
Artes Escénicas, novelista, y miembro de la Comisión organizadora del
Centenario).
La realidad y el deseo, bajo este título publicó Cernuda su obra completa.
Espero, amigos, que os haya gustado este paseo por los versos dolientes, desgarrados y profundos de uno de nuestros más grandes poetas. Que sea por él y que no haya olvido, sino reconocimiento, belleza, poesía y amor. Gracias Cernuda, ¡qué grande!