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domingo, 7 de octubre de 2018

AGUSTÍN GARCÍA CALVO: AY DE MI VIDA

Queridos amigos: 

El próximo 15 de octubre se celebra el aniversario del nacimiento de uno de nuestros más celebrados, interesantes e intensos escritores, nuestro querido poeta Agustín García Calvo (Zamora, 1926 - 2012).


Agustín García Calvo

Destacado pensador y filólogo, se vio sometido por la represión franquista y separado de su cátedra en la que ejercía como profesor en la Universidad Complutense de Madrid, en 1965, debiendo exiliarse en París. Hasta 1976 no fue restablecido en su cátedra, en la que permaneció hasta su jubilación en 1992. 

Formó parte, asimismo, del Círculo Lingüístico de Madrid junto a autores tan reconocidos como Rafael Sánchez Ferlosio.

Pensador, filólogo, dramaturgo y poeta polémico, así como profesor heterodoxo, defendió apasionadamente el papel del pueblo contra la opresión del poder, sumándose a movimientos como el del 15M.


Agustín García Calvo

Su obra obtuvo el reconocimiento de premios tan prestigiosos, como: el Premio Nacional de Ensayo en 1990 por Hablando de lo que habla. El Premio Nacional de Literatura Dramática en 1999 por La Baraja del rey don Pedro. O el Premio Nacional al conjunto de la obra de un traductor en 2006.


La obra poética de nuestro autor ha sido objeto de variadas y conocidas versiones musicales, como las de Chicho Sánchez Ferlosio o Amancio Prada.
¿No estáis deseando disfrutar de ellas?
Un maravilloso homenaje a todas las mujeres nos regala en su invitación a que gocemos de la vida, sin permitir a nadie que rompa nuestras alas o condene nuestra libertad.

Querido Agustín..., que ¿por qué te queremos tanto?


LIBRE TE QUIERO

Libre te quiero,
como arroyo que brinca
de peña en peña.


Volodia Popov

Pero no mía.
Grande te quiero,
como monte preñado
de primavera.
Pero no mía.

Volodia Popov

Buena te quiero,
como pan que no sabe
su masa buena.
Pero no mía.

Volodia Popov

Alta te quiero,
como chopo que en el cielo
se despereza.
Pero no mía.

Volodia Popov

Blanca te quiero,
como flor de azahares
sobre la tierra.
Pero no mía.

Volodia Popov

Pero no mía
ni de Dios ni de nadie
ni tuya siquiera.

Volodia Popov

Y a continuación podéis disfrutar de este extraordinario poema en la bellísima versión de Amancio Prada, ¿no os parece que lo es?





De Canciones y soliloquios: Tú, cuya mano


¿No es esta, acaso, una declaración de amor, que desafía a las leyes del corazón más fuerte e imperturbable?

TÚ, CUYA MANO

Tú, cuya mano me ha bañado 
de un fuego transparente las espaldas, 
cuyos ojos en claros naufragios hundieron 
algunos principios elementales de mi alma, 
tú eres mi patria. 

Volodia Popov


Tú, que no tienes apellido, 
que no sé si eres pájaro o si alcándara, 
que de todos tus brazos las letras de plomo 
cayéndose han ido, como si fueran nueces vanas, 
tú eres mis padres 
y mi patria.


Paul S. Brown


Tú, que ni tú te acuerdas dónde 
tendiste a orear las nubes blancas, 
que de tantos amores que tienes confundes 
el nombre de todos los días de cada semana, 
tú eres mi Dios 
y mis padres 
y mi patria. 


Paul S. Brown

Tú, que tan dulcemente besas 
que el cielo bocabajo se volcaba, 
y que no se sabía de quién ya la lengua, 
de quién la saliva, de puro sabrosa y templada, 
tú eres mis leyes 
y mi Dios 
y mis padres 
y mi patria. 

Paul S. Brown

Tú, que apacientas calaveras 
por las praderas de la verde África 
y a los rojos leones les echas de pasto 
las rosas de leche de luna de Nuruquimagua, 
tú eres mi ejército 
y mis leyes 
y mi Dios 
y mis padres 
y mi patria. 


Paul S. Brown

Eres mi ejército y mis leyes 
y mi Dios y mis padres y mi patria, 
y el ejército y Dios y las leyes y todas 
las patrias y padres se creen que tú no eres nada: 
que no eres nada.


Paul S. Brown

Cuando todos nuestros ídolos caen ante la fuerza de las relaciones humanas y el amor es el que le da la razón a la existencia. Poesía que nos aclara el sentido de la vida. ¿No creéis?
Y he aquí, la preciosa versión de este poema por Chicho Sánchez Ferlosio:





Y si pensáramos en el mundo que ya no hemos de vivir. ¿Quién sabe cómo será?  Al menos, podremos imaginar cómo nos gustaría que fuera. Bonita ilustración en verso de un futuro soñado con el corazón. 


Ingrid Tusell


EL MUNDO QUE YO NO VIVA


El mundo que yo no viva
lo pensé como cosa extraña,
como arca de maravilla.
Ay, de mi vida.


Ingrid Tusell


Allí ¿sonará la lluvia
junto al fuego las noches frías?
¿Tendrá agosto en el río barcas?
Y tú ¿la gentil sonrisa?

¿Brillará en el papel que siembro
la negra flor de la tinta?
Ay, de mi vida.



Ingrid Tusell


¿Será posible que vengan
los amigos y que "Era" digan
"un hombre, y te quiso mucho"
y "Mucho" llorando digas?


Ingrid Tusell

Es el mundo que no conozco,
Atlántida sumergida.
Ay, de mi vida.


Ingrid Tusell


Allí las palmeras echan
esmeraldas. Allí las crías
del delfín esmeraldas pacen.
Allí no hay noche ni día:
cuando ordeñan a los rebaños,
de púrpura el mar se agría,
Ay, de mi vida.



Ingrid Tusell


Más limpio que agua de oro
es el mundo que yo no viva:
no hay naves de arar espumas
ni arado para las viñas;
el gran árbol le da su fruto
al que el nombre del fruto diga.
Ay, de mi vida.


Ingrid Tusell

Ese mundo no es el mío,
es el tuyo: el que en tus pupilas
hundido está desde siempre
y no lo alcanza mi vista.
A ese mundo quisiera entrar,
antes que suene la hora.

Ay, de mi vida.


Ingrid Tusell


Y, por supuesto, la maravillosa versión de Amancio Prada con Chicho Sánchez Ferlosio:






Mirad, en este poema, qué mirada tan desacomplejada, descarada y a la par tierna y enternecedora hacia el mundo que nos rodea, nuestros hábitos, nuestros objetos cotidianos... nuestros miedos, nuestros amores, nuestros sentimientos:


NO TENTAR A LA MALA SUERTE


Ser un mal poeta,
fatal si es necesario,
y por la mañana levantarte muy tarde,


Dean Fisher

alargar los versos
como quien acumula piedrecitas
y después las lanza a la marea,


Dean Fisher


y por la noche levantarte aún más tarde,
y después las lanza a la resaca,


Dean Fisher


escoger una palabra al azar
y dar vueltas y más vueltas
por la ciudad, junto a ella,
cogiditos de la mano,

Igor Bitman

escoger una palabra gigante,
como, por ejemplo, hermafrodita,
y pasearla junto a ti
por en medio de las multitudes desacostumbradas,


Añadir leyenda

y después levantarte muy tarde
en la mañana, y que ella ya no esté,


Igor Bitman

lavarte los dientes y las manos,
sentarte a escribir y esperar,

Igor Bitman

esperar, cansarte de esperar,
limpiar el polvo y hacer la cama,

Igor Bitman

descubrir bajo la mesa
cientos
de objeciones muertas


Sebastian Walter-Lilienfein

y un despertador enajenado
que gira y gira, impasible
ante tus horas de sueño o de insomnio.



Añadir leyenda


Y, a manera de aforismo, estos versos que nos taladran, directos a lo más hondo de nuestros sufrimientos, los del alma:


CORTOMETRAJE

No podemos fingir el dolor,
el dolor nos finge a nosotros.


Igor Bitman

El amor, y los problemas de comunicación, los altibajos emocionales y el miedo a perder los momentos de serenidad amparados por el amor:


PALABRAS

Amamos la mentira,
dime,
dime amor, dime
qué sueño te ha de desvelar.


Igor Bitman

Mientras nos amamos,
callas,
dime, dime amor,
dime las mentiras que sigo queriendo
escuchar.

Roberta Serenari


Amo el silencio
que me clavas,
dime,
dime amor,
no me digas aún
cómo atas mis zapatos
al borde del desierto, cómo recelas de mí
cada vez que te hablo.





Amamos la mentira,
te digo,
te digo amor,

Sebastian Walter-Lilienfein

cada vez que consigues alzarme

para después negar,
asombrado,
que tras esta noche, habrá una caída.


Sebastian Walter-Lilienfein


Este extraordinario, conciso e intenso homenaje a Luis Cernuda, nuestro querido poeta de la generación del 27, no deja como en alma estremecida:

Sebastian Walter-Lilienfein



A LA MANERA DE CERNUDA

La materia es de papel.
El hombre es de papel.
Los sueños son de papel y están escritos.
Sólo el aire escapa a cualquier designio.

Sebastian Walter-Lilienfein




Que la lírica marque el camino, para llegar ahora a sus ensayos, reflexiones, sentimientos en prosa, como la siguiente heterodoxa declaración antibelicista. García Calvo nos confiesa su disconformidad ante un Dios terrible y vengador que dicta sus actos en nuestro mundo desde la guerra y no desde la paz.



Sebastian Walter Lilienfein


NO PAZ, SINO GUERRA A LA GUERRA

Abril 1996

Hay una equivocación de raíz en las proclamaciones y reclamaciones de Paz y "Paz entre los hombres de buena voluntad", que una vez y otra domina y asimila las buenas intenciones y los deseos más fervientes de los que esos clamores de Paz surgían. 
Pues, ¿a quien se elevan esas reclamaciones? ¿A qué Dios se pide la Paz?.
Basta dejarse latir un poco para sentir que se le pide al Señor de los Ejércitos, al Dios para quien la guerra es una necesidad constitutiva.
O, si no, echemos una mirada alrededor: aquí, en el estado del Bienestar, perfección de la Historia entera, gozamos de paz desde hace medio siglo; esta Paz se alimenta, primero, por una serie de guerritas en el cinturón de los alrededores (Vietnam y Corea para empezar); después, peleas de árabes y judíos en Oriente Próximo; después, remociones en Centroamérica o riñas de tribus en África; luego, a falta de mejor pasto, la guerra televisiva del Irak; al fin, tras el derrumbe de la división entre las dos Democracias con que nos habían tenido entretenidos 40 años, la resurrección, en los arrabales más cercanos, de las brasas de guerra arcaica de los Balcanes), y, segundo, en el seno del propio Estado del Bienestar, por el mantenimiento, también constante, de luchas de bandas terroristas, mafiosas, neofascistas, o sencillamente de siervos de la violencia, matones y policías, esto es buenos y malos, de cuyos modelos las películas televisivas no han dejado de nutrir a las sucesivas generaciones.
Y en medio de esto, las almas inocentes reclaman a lo Alto paz, paz, por ejemplo, para el año 2000, armonía de los estados y de las personas. Pues bien, quien no vea que la Paz es esta guerra, que la armonía es esta discordia organizada desde arriba, no hará mas que contribuir a la misma con su clamor de Paz, pues que en este clamor mismo está conformándose con la falsa Paz que los Medios del Poder le venden.

El verbo encarnado ha dicho "no creáis que he venido a meter paz en la tierra: no he venido a meter paz, sino espada". La sola paz de veras que nos cabe es la guerra contra la guerra, es decir contra el Dinero y el Estado, que necesita la guerra (y la Fe en la Paz) para sostener su Poder, que es el poder de administrar la muerte, en paz y en guerra.



Sebastian Walter-Lilienfein


Menudo viaje nos hemos concedido, queridos amigos, de la mano de Agustín García Calvo. Aquí queda un pequeño testimonio de su mirada al mundo, y de sus sugerencias en la crítica hacia el poder y a un mundo que destruye al ser humano, el cual tiene en su sentimiento, al menos, la posibilidad de hacerlo un poquito más habitable. Sea, con sus poemas.
Esperamos ansiosos vuestras sensaciones y vuestros comentarios.

Hasta pronto, un beso.
...


domingo, 23 de febrero de 2014

24 DE FEBRERO DE 2014, 177 ANIVERSARIO DEL NACIMIENTO DE ROSALÍA DE CASTRO

Queridos amigos:

Esta es una fecha especial para nosotros, alumnos, profesores, amigos del CEPA Rosalía de Castro. Se cumplen 177 años de la muerte de nuestra querida poetisa, autora que da nombre a nuestro centro.

Rosalía de Castro


 Rosalía de Castro ha sido una de las más geniales autoras en gallego y en castellano. Su libertad tanto en el fondo como en la forma de sus poemas la retrata como autora romántica y la catapulta hasta nuestro tiempo en su tono personalísimo, su yo lírico mezclado con la andadura narrativa, su profunda empatía por todos los que la rodean, no solo por los seres humanos, aun más allá, por los seres vivos, pues su visión y sentimiento cosmológico nos produce a los lectores una impresión de cercanía profundamente moderna. Su uso del verso libre y sus actualísimos contenidos la hacen convertirse en autora universal más allá de sus dos lenguas y de su tiempo o estilo romántico.

Celebremos pues esta fecha como nuestra y disfrutemos del goce de vivir en plenitud sus letras. 
Deleitémonos, pues, con una antología de sus poemas:



Martin Wickström


Adiós, ríos; adios, fontes;  (Poema escrito en gallego) 
adios, regatos pequenos;
adios, vista dos meus ollos:

non sei cando nos veremos.


Billy Norrby

Miña terra, miña terra,
terra donde me eu criei,

hortiña que quero tanto, figueiriñas que prantei,
prados, ríos, arboredas, pinares que move o vento,
paxariños piadores,

casiña do meu contento,



Kate Zambrano

muíño dos castañares,
noites craras de luar,
campaniñas trimbadoras,
da igrexiña do lugar,
 amoriñas das silveiras
 que eu lle daba ó meu amor,
 camiñiños antre o millo,
 ¡adios, para sempre adios!



Kate Zambrano
 
 ¡Adios groria! ¡Adios contento!
 ¡Deixo a casa onde nacín,
 deixo a aldea que conozo
 por un mundo que non vin!
 Deixo amigos por estraños,
deixo a veiga polo mar,
 deixo, en fin, canto ben quero...
 ¡Quen pudera non deixar!...
(Cantares gallegos)



 

Rosario Catino

 
(Traducido al castellano)
Adiós, ríos; adiós, fuentes.
adiós, riachos pequeños;
adiós, vista de mis ojos;

no sé cuando nos veremos.


Billy Norrby

Mi tierra, mi tierra,
tierra donde yo me crié,
huertita que quiero tanto,
higueritas que planté,
prados, ríos, arboledas,


 

Lawrence Amélie
 
pinares que mueve el viento,
pajaritos piadores,
casita de mi contento,
molino de los castañares,
noches claras de luz de luna,
campanitas timbradoras,
de la iglesita del lugar,
moritas de los zarzales
que yo le daba a mi amor,
caminitos entre el maíz,
¡adiós, para siempre adiós!


 
Juan Carlos Martínez

 

¡Adiós gloria! ¡Adiós contento!
¡Dejo la casa donde nací,
dejo la aldea que conozco
por un mundo que no ví!
¡Dejo amigos por extraños,
dejo la vega por el mar,
dejo, en fin, cuanto quiero bien…
¡Quien pudiera no dejarlo!…

(Cantares Gallegos) 


 


 Versión musicalizada por Amancio Prada


AIRIÑOS, AIRIÑOS AIRES

(Escrito en gallego)

Airiños,airiños, aires,
Airiños da miña terra,
Linda Carrara

Airiños,airiños, aires,
Airiños levaime á ela.
sin ela vivir non podo,
Non podo vivir contenta,
Que á donde queira que vaia
Cróbeme unha sombra espesa.
Cróbeme unha espesa nube
Tan preñada de tormentas,
Tan de soidás preñada
Que a miña vida envenena.






Jean-François Segura

Lervaime, levaime, airiños,
Como unha folliña seca,
Que seca tamén me puxo
A calentura que queima.
¡Ay! si non me levas pronto.
Linda Carrara

Airiños da miña terra,
Si non me levas, airiños,
Quisais xa non me conesan.
que á frebe que de min come
Vaime consumindo lenta,
E no meu corazonciño
Tamén traidora se ceiba
Fun outro tempo encarnada
Com´á color da sireixa,
son oxe descolorida
Como os cirios das egrexas,
Cal si unha meiga chuchona
A miña sangue bebera.
Voume quedando mouchiña
Como unha rosa que inverna.

Linda Carrara
Voume sin forzas quedando,
Voume quedando morena,
Cal unha mouriña moura,
illa de moura ralea.

Levaime, levaime, airiños,
Levaime a donde espera
Unha nai, que por min chora,
Un pai que sin min n´alenta,
Un hirman por quen daría
A sangue das miñas venas,
E un amoriño, á quen alma
e vida prometera.
Si pronto non me levades
¡Ay! morrerei de tristeza,
Soia, n´uha terra estraña
Dond´estraña me alomean,
Donde todo canto, miro,
 


 
Jean-François Segura



Todo me diz ¡Estranxeira!
¡Ay! miña probe casiña!
¡Ay! miña vaca bermella.

Linda Carrara
Años que valás nos montes
Pombas qu´arrulás nas eiras,
Mozas que atruxás bailando

Redobre das castañetas,
Xas-corrás-chás das cunchiñas
Ruxe, ruxe das pandeiras.
Tambor do tamborileiro,
Gaitiña, gaita galega,
Xa non me alegras dicindo :

 ¡Muiñeira! ¡muiñeira!
¡Ay! quen fora paxariño
De leves añas lixeiras
¡Ay! con que prisa voara
Toliña de tan contenta,
Para cantar á alborada
nos campos da miña terra!
 


Nick Kosciuk


Agora mesmo partira,
partira como unha frecha,
sin medo as sombras da noite,
Linda Carrara

sin medo a noite negra.
E que chovera ou ventara,
e que ventara ou chovera,
voaría, voaría
hasta que alcansase á vela.
Pero non son paxariño
e irei morrendo de pena,
xá en lagrimas convertida,
xá en suspiros desfeita.
Doces, galeguiños aires,
quitadoriños de penas
encantedores das augas
amantes das arboredas,
 
música das verdes canas,
do millo das nosas veigas,

alegres compañeiriños,
run, run de todas as festas,


 
Helene Beland



Levaime nas vosas alas
como unha folliña seca,
non permitás que aquí morra,

Linda Carrara
airiños da miña terra,
qu´inda penso que de morta
ei de sospirar por ela.
Ainda penso, airiños, aires,
que dimpois de morta sea
e alo polo campo santo,
Dond´enerrada me teñan
pases na calada noite
rouxindo antr´a folla seca,
ou murmurando medrosos
antr´as brancas caliveras,
inda dimpois de mortiña,
airiños da miña terra,
eivos de berrar ¡Airiños!
airiños, levaime á ela!
(Cantares gallegos)

 




Linda Carrara



AIRIÑOS, AIRIÑOS AIRES
(versión en castellano)

Airiños, airiños aires,

ariños de mi tierra;
airiños, airiños aires,
airiños, levarme a ella.
Sin ella vivir no puedo,
no puedo vivir contenta;



Linda Carrara




Que adonde quiera que vaya
cúbreme una sombra espesa.
Cúbreme una espesa nube
tal preñada de tormentas,
tal de soledad preñada,
que mi vida envenena.
Levarme, levarme, airiños,
como una hoja seca,
que seca también me puso 
la calentura que quema.

Helene Beland

¡Ay!, si no me lleváis pronto, 
airiños de mi tierra: 
si no me lleváis, airiños,
quizás ya no me conozcan;
que la fiebre que de mi come,
me va consumiendo lenta,
y en mi corazoncito
también traidora se ceba.



Rosario Catino

Fui en otro tiempo encarnada
como el color de la cereza;
soy hoy descolorida
como los cirios de las iglesias,
cual si una bruja chupona
mi sangre bebiera.
Voy me quedando marchita

como una rosa que inverna:
voy me sin fuerzas quedando,
voy me quedando morena,
cual una morita mora
hija de mora ralea.



Joyce Cambron

Llevadme, llevadme, airiños,
llevadme adonde me esperan
una madre que por mí llora,
un padre que sin mí no alienta,
un hermano por quien daría
la sangre de mis venas,
y un amorcito a quien alma

y vida le prometiera.


José Higuera




Billy Norrby
Si pronto no me lleváis,
¡ay!, moriré de tristeza,
sola en una tierra extraña,
donde extraña me alumbran,
donde todo cuanto miro

todo me dice ¡extranjera!
¡Ay, mi pobre casita!
¡Ay, mi vaca rubia!
Corderos, que baláis en los montes,
palomas, que arrulláis en las eras;
mozos, que mareáis bailando,

redoble de las castañuelas,
xas-co-rras-chás de las conchas,
xurre-xurre de las panderetas,
tambor del tamborilero,

gaitiña, gaita gallega:
ya no me alegráis, diciendo
¡muiñeira!, ¡muiñeira!




Guennadi Ulibin

¡Ay!, quién fuera pajarito
de leves alas ligeras!,
¡ay, con qué prisa volara
loca de tan contenta,
para cantar la alborada
en los campos de mi tierra!




Guennadi Ulibin

Ahora mismo partiera,
partiera como una flecha,
sin miedo a las sombras de la noche,
sin miedo de la noche negra;
y que lloviera o ventara,
y que ventara o lloviera,
volar y volaría
hasta que alcanzas a verla.
Pero no soy pajarito
e iré muriendo de pena.
Ya en lágrimas convertida,

ya en suspiros deshecha.


José Higuera


Dulces galleguiños aires
quitadores de penas,
encantadores de las aguas,
amantes de las arboledas;
música de las verdes cañas,
del maíz de nuestras vegas;
alegres compañeros,
run-run de todas las fiestas,
levadme en vuestras alas
como una hoja seca.




Mersad Berber



Non permitáis que aquí muera,
airiños de mi tierra,
que aun pienso que de muerta

Joyce Cambron
he de suspirar por ella:

aun pienso, airiños, aires,
que después que muerta sea,
y allá por el camposanto,
donde enterrada me tengan,
paséis en la callada noche
rugiendo entre la hoja seca,
o murmurando medrosos
entre las blancas calaveras;
aun después de muerta
airiños de mi tierra,
os he de gritar: ¡Airiños,

airiños, llevadme a ella!


José Higuera
 

Ya duermen en su tumba las pasiones
el sueño de la nada;
¿es, pues, locura del doliente espíritu,
o gusano que llevo en mis entrañas?
Yo sólo sé que es un placer que duele,
que es un dolor que atormentado halaga,
llama que de la vida se alimenta,

mas sin la cual la vida se apagara.

(Cantares gallegos)





 Versión musical de Amancio Prada con las Pandereteiras de Baio



Negra sombra  (Escrito en gallego)

Cando penso que te fuches,
negra sombra que me asombras,
Linda Carrara

ó pé dos meus cabezales
tornas facéndome mofa.
Cando maxino que es ida,
no mesmo sol te me amostras,
i eres a estrela que brila,
i eres o vento que zoa.
Si cantan, es ti que cantas,
si choran, es ti que choras,
i es o marmurio do río
i es a noite i es a aurora.
En todo estás e ti es todo,
pra min i en min mesma moras,
nin me abandonarás nunca,
sombra que sempre me asombras.
(Follas novas)


(Traducida al castellano por Mónica B. Suárez Groba)


Linda Carrara





Cuando pienso que te fuiste,
negra sombra que me asombras,
a los pies de mis cabezales,
tornas haciéndome mofa.
Cuando imagino que te has ido,
en el mismo sol te me muestras,
y eres la estrella que brilla,
y eres el viento que zumba.
Si cantan, eres tú que cantas,
si lloran, eres tú que lloras,
y eres el murmullo del río
y eres la noche y eres la aurora.


Billy Norrby

En todo estás y tú eres todo,
para mí y en mí misma moras,
ni me abandonarás nunca,
sombra que siempre me asombras.

(Hojas nuevas)




  
(Versión de Luz Casal y Carlos Núñez)




a
 (Versión de María del Mar Bonet)



CAMPANAS DE BASTABALES (ESCRITO EN GALLEGO)
Campanas de Bastabales,
cando vos oio tocar,
mórrome de soidades.
Campanas de Bastabales,
cuando os oigo tocar,
me muero de añoranzas.
Kate Zambrano



I
I
Cando vos oio tocar,
campaniñas, campaniñas,
sin querer torno a chorar.

Cando de lonxe vos oio
penso que por min chamades
e das entrañas me doio.

Dóiome de dór ferida,
que antes tiña vida enteira
e hoxe teño media vida.

só media me deixaron
os que de aló me trouxeron,
os que de aló me roubaron.

Non me roubaron, traidores,
¡ai!, uns amores toliños,
¡ai!, uns toliños amores.

Que os amores xa fuxiron,
as soidades viñeron...
de pena me consumiron.

Cuando os oigo tocar,
campanitas, campanitas,
sin querer vuelvo a llorar.

Cuando de lejos os oigo
pienso que por mí llamáis
y de las entrañas me duelo.

Me duelo de dolor herida,
que antes tenía vida entera
y hoy tengo media vida.

Sólo media me dejaron
los que de allá me trajeron,
los que de allá me robaron.

No me robaron, traidores,
¡ay!, unos amores locos,
¡ay!, unos locos amores.

Que los amores ya huyeron,
las soledades vinieron...
de pena me consumieron.
II
II
Aló pola mañanciña
subo enriba dos outeiros
lixeiriña, lixeiriña.

Como unha craba lixeira,
para oir das campaniñas
a batalada primeira.

A primeira da alborada
que me traen os airiños
por me ver máis consolada.

Por me ver menos chorosa,
nas suas alas ma traen
rebuldeira e queixumbrosa.

Queixumbrosa e retembrando
por antre verde espesura,
por antre verde arborado.

E pola verde pradeira,
por riba da veiga llana,
rebuldeira e rebuldeira.

Allá por la mañanita
subo sobre los oteros
ligerita, ligerita.

Como una cabra ligera
para oír de las campanas
la campanada primera.

La primera de la alborada
que me traen los aires
por verme más consolada.

Por verme menos llorosa,
en sus alas me la traen
retozona y quejumbrosa.

Quejumbrosa y temblando
entre la verde espesura,
entre la verde arboleda.

Y por la verde pradera,
sobre la vega llana,
juguetona y juguetona.
III
III
Paseniño, paseniño
vou pola tarde calada
de Bastabales camiño.

Camiño do meu contento;
i en tanto o sol non se esconde
nunha pedriña me sento.

E sentada estou mirando
como a lua vai saíndo,
como o sol se vai deitando.

Cal se deita, cal se esconde
mentras tanto corre a lua
sin saberse para donde.

Para donde vai tan soia
sin que aos tristes que a miramos
nin nos fale nin nos oia.

Que si oira e nos falara,
moitas cousas lle dixera,
moitas cousas lle contara.

Despacito, despacito
voy por la tarde callada
de Bastabales camino.

Camino de mi contento;
y en tanto el sol no se esconde
en una piedrita me siento.

y sentada estoy mirando
como la luna va saliendo,
como el sol se va poniendo.

Cual se acuesta, cual se esconde
mientras tanto corre la luna
sin saberse para dónde.

Para dónde va tan sola
sin que a los tristes que la miramos
ni nos hable ni nos oiga

Que si oyera y nos hablara
muchas cosas le dijera,
muchas cosas le contara.
IV
IV
Cada estrela, o seu diamante;
cada nube, branca pruma;
triste a lúa marcha diante.

Diante marcha crarexando
veigas, prados, montes, ríos,
onde o día vai faltando.

Falta o día e noite escura
baixa, baixa, pouco a pouco,
por montañas de verdura.

De verdor e de follaxe,
salpicada de fontiñas
baixo a sombra do ramaxe.

Do ramaxe donde cantan
paxariños piadores,
que ca aurora se levantan.

Que ca noite se adormecen
para que canten os grilos
que cas sombras aparecen.

Cada estrella, su diamante;
cada nube, blanca pluma;
triste la luna marcha delante.

Delante marcha clareando
vegas, prados, montes ríos,
donde el día va faltando

Falta el día y noche oscura
baja, baja, poco a poco,
por montañas de verdor.

De verdor y de follaje,
salpicada de fuentecillas
bajo la sombra del ramaje.

Del ramaje donde cantan
pajarillos piadores,
que con la aurora se levantan.

Que con la noche se adormecen
para que canten los grillos
que con las sombras aparecen.
V
V
Corre o vento, o río pasa.
Corren nubes, nubes corren
camiño da miña casa.

Miña casa, meu abrigo,
vanse todos, eu me quedo
sin compaña nin amigo.

Eu me quedo contemprando
as laradas das casiñas
por quen vivo sospirando.



Ven a noite..., morre o día,
as campanas tocan lonxe
o tocar do Ave María.

Elas tocan pra que rece;
eu non rezo que os saloucos
afogándome parece
que por mín tén que rezar.

Campanas de bastabales,
cando vos oio tocar,
mórrome de soidades.

Corre el viento, el río pasa.
Corren nubes, nubes corren
camino de mi casa.

Mi casa, mi abrigo,
se van todos, yo me quedo
sin compañía ni amigo.

Yo me quedo contemplando
las llamas del hogar en las casitas
por las que vivo suspirando.



Viene la noche..., muere el día,
las campanas tocan lejos
las notas del Ave María.

Ellas tocan para que rece;
yo no rezo que los sollozos
ahogándome parece
que por mi tienen que rezar.

Campanas de Bastabales
cando vos oio tocar,
me muero de añoranzas.
  (Cantares gallegos)




 (Versión de Amancio Prada)



UNHA VEZ TIVEN UN CRAVO

Unha vez tiven un cravo
cravado no corazón,
i eu non me acordo xa se era aquel cravo
de ouro, de ferro ou de amor.




Mersad Berber


Soio sei que me fixo un mal tan fondo,
que tanto me atormentóu,
que eu día e noite sin cesar choraba
cal choróu Madalena na Pasión.
“Señor, que todo o podedes
-pedínlle unha vez a Dios-,
dáime valor para arrincar dun golpe
cravo de tal condición”.
E doumo Dios, arrinquéino.
Mais…¿quén pensara…? Despois
xa non sentín máis tormentos
nin soupen qué era delor;
soupen só que non sei qué me faltaba
en donde o cravo faltóu,
e seica..., seica tiven soidades
daquela pena…¡Bon Dios!
Este barro mortal que envolve o esprito
¡quén o entenderá, Señor!…
(Follas novas)




Mersad Berber



Versión en castellano de Un poema cada día 

Una vez tuve un clavo
clavado en el corazón,
y yo no me acuerdo ya si era aquel clavo
de oro, de hierro o de amor.



Megan Howland

Sólo sé que me hizo un mal tan hondo,
que tanto me atormentó,
que yo día y noche sin cesar lloraba
como lloró Magdalena en la Pasión.
"Señor, que todo lo puedes
-pedile una vez a Dios-,
dame valor para arrancar de un golpe
clavo de tal condición."
Y diómelo Dios, arranquelo.
Pero... ¿quién pensara?... Después
ya no sentí más tormentos
ni supe qué era dolor;
supe sólo que no sé qué me faltaba
en donde el clavo faltó,
y tal vez... tal vez tuve soledades
de aquella pena... ¡Buen Dios!
Este barro mortal que envuelve el espíritu,
¡quién lo entenderá, Señor!... 


(Hojas nuevas)



Billy Norrby



Poemas en castellano (En las orillas del Sar)


DICEN QUE NO HABLAN LAS PLANTAS


Linda Carrara

Dicen que no hablan las plantas, ni las fuentes, ni los pájaros,
Ni el onda con sus rumores, ni con su brillo los astros,
Lo dicen, pero no es cierto, pues siempre cuando yo paso,
De mí murmuran y exclaman:
—"-Ahí va la loca soñando
Con la eterna primavera de la vida y de los campos,
Y ya bien pronto, bien pronto, tendrá los cabellos canos,
Y ve temblando, aterida, que cubre la escarcha el prado."

—Hay canas en mi cabeza, hay en los prados escarcha,

Mas yo prosigo soñando, pobre, incurable sonámbula,
Con la eterna primavera de la vida que se apaga
Y la perenne frescura de los campos y las almas,
Aunque los unos se agostan y aunque las otras se abrasan.

Astros y fuentes y flores, -"no murmuréis de mis sueños,

Sin ellos, ¿cómo admiraros ni cómo vivir sin ellos?"



Billy Norrby


ERA APACIBLE EL DÍA


Era apacible el día
y templado el ambiente
y llovía, llovía,
callada y mansamente;
y mientras silenciosa
lloraba yo y gemía,
mi niño, tierna rosa,
durmiendo se moría.



Linda Carrara


Al huir de este mundo, ¡qué sosiego en su frente!
Al verle yo alejarse, ¡qué borrasca la mía!

Tierra sobre el cadáver insepulto
antes que empiece a corromperse..., ¡tierra!
Ya el hoyo se ha cubierto, sosegaos,
bien pronto en los terrones removidos
verde y pujante crecerá la hierba.



Rosario Catino


¿Qué andáis buscando en torno de las tumbas,
torvo el mirar, nublado el pensamiento?
¡No os ocupéis de lo que al polvo vuelve!
Jamás el que descansa en el sepulcro
ha de tornar a amaros ni a ofenderos.


Ans Markus

¡Jamás! ¿Es verdad que todo
para siempre acabó ya?
No, no puede acabar lo que es eterno,

ni puede tener fin la inmensidad.


Rosario Catino


Tú te fuiste por siempre; mas mi alma
te espera aún con amorosa afán,
y vendrás o iré yo, bien de mi vida,
allí donde nos hemos de encontrar.



Rosario Catino

Algo ha quedado tuyo en mis entrañas
que no morirá jamás,
y que Dios, por que es justo y porque es bueno,
a desunir ya nunca volverá.


Linda Carrara


En el cielo, en la tierra, en lo insondable
yo te hallaré y me hallarás.
No, no puede acabar lo que es eterno,
ni puede tener fin la inmensidad.


Gulnara Enverovna Gromova

Mas... es verdad, ha partido,
para nunca más tornar.
Nada hay eterno para el hombre, huésped
de un día en este mundo terrenal,
en donde nace, vive y al fin muere,
cual todo nace, vive y muere acá.



Ans Markus


Una luciérnaga entre el musgo brilla
y un astro en las alturas centellea,
abismo arriba, y en el fondo abismo;



Serena Potter

¿qué es al fin lo que acaba y lo que queda?
En vano el pensamiento
indaga y busca lo insondable, ¡oh, ciencia!
Siempre al llegar al término ignoramos
qué es al fin lo que acaba y lo que queda.



Kate Zambrano


Arrodillada ante la tosca imagen,
mi espíritu, abismado en lo infinito,
impía acaso, interrogando al cielo
y al infierno a la vez, tiemblo y vacilo.
¿Qué somos? ¿Qué es la muerte? La campana
con sus ecos responde a mis gemidos
desde la altura, y sin esfuerzo el llano
baña ardiente mi rostro enflaquecido.
¡Qué horrible sufrimiento! ¡Tú tan sólo
lo puedes ver y comprender, Dios mío!

 

Gulnara E. Gromova


¿Es verdad que lo ves? Señor, entonces,
piadoso y compasivo
vuelve a mis ojos la celeste venda
de la fe bienhechora que he perdido,
y no consientas, no, que cruce errante,
huérfano y sin arrimo
acá abajo los yermos de la vida,
más allá las llanadas del vacío.



Sergei Rimoshevski

Sigue tocando a muerto, y siempre mudo
e impasible el divino
rostro del Redentor, deja que envuelto
en sombras quede el humillado espíritu.
Silencio siempre; únicamente el órgano
con sus acentos místicos
resuena allá de la desierta nave
bajo el arco sombrío.



Kate Zambrano


Todo acabó quizás, menos mi pena,
puñal de doble filo;
todo menos la duda que nos lanza
de un abismo de horror en otro abismo.



Dahmon Lehrer


 Desierto el mundo, despoblado el cielo,
enferma el alma y en el polvo hundido
el sacro altar en donde
se exhalaron fervientes mis suspiros,
en mil pedazos roto
mi Dios, cayó al abismo,
y al buscarle anhelante, sólo encuentro
la soledad inmensa del vacío.



Sergei Rimoshevsky

De improviso los ángeles
desde sus altos nichos
de mármol me miraron tristemente
y una voz dulce resonó en mi oído:




Katarína Vavrová

«Pobre alma, espera y llora
a los pies del Altísimo,
mas no olvides que al cielo
nunca ha llegado el insolente grito
de un corazón que de la vil materia

y del barro de Adán formó sus ídolos.»


Annabel Mednick


YO EN MI LECHO DE ABROJOS
 
Yo en mi lecho de abrojos,
tú en tu lecho de rosas y de plumas;
verdad dijo el que dijo que un abismo
media entre mi miseria y tu fortuna.
Mas yo no cambiaría
por tu lecho mi lecho,
pues rosas hay que manchan y emponzoñan,
y abrojos que a través de su aspereza
nos conducen al cielo.


Annabel Mednick


HORA TRAS HORA, DÍA TRAS DÍA

Hora tras hora, día tras día,
entre el cielo y la tierra que quedan
eternos vigías,
como torrente que se despeña,
pasa la vida.
Devolvedle a la flor su perfume
después de marchita;
de las ondas que besan la playa
y que una tras otra besándola expiran.
Recoged los rumores, las quejas,
y en planchas de bronce grabad su armonía.
Tiempos que fueron, llantos y risas,
negros tormentos, dulces mentiras,
¡ay!, ¿en dónde su rastro dejaron,
en dónde, alma mía?




Billy Norrby




VER DOCUMENTAL DE RTVE SOBRE ROSALÍA DE CASTRO:

MUJERES EN LA HISTORIA, ROSALÍA DE CASTRO, FEMINISTA EN LA SOMBRA





Esperamos que os haya gustado este homenaje a nuestra escritora, alma mater de nuestro centro.
Sigue iluminándonos, queridísima poetisa, gracias por tus letras, ¡sigues viva!