sábado, 15 de noviembre de 2014

MAESTRAS DE LA REPÚBLICA


Queridos amigos:


En este caso, debo reconoceros lo emocionada que os traigo un tema que hemos compartido. El espíritu que se ha creado en el salón de actos durante nuestra actividad cultural dedicada a las maestras de la República,  ha sido tan íntimo e intenso que solo los allí presentes sabemos de lo que hablamos.


Nuestro homenaje a la maestras de la República

Por otro lado, el interés que ha suscitado el documental que hemos compartido y vuestra emocionada y profunda participación me invitan a traer esta entrada al blog en su página principal, más allá de la referencia que le dediquemos en nuestra pestaña de "Viernes culturales".


Las maestras eran enviadas a destinos difíciles donde debían mostrar su coraje y valentía para enseñar


Por todo ello, por vuestra inquietud por aprender, por compartir con tanta generosidad vuestras experiencias vitales, y por vuestra curiosidad por nuestra historia, muchas gracias. 

Ha sido un orgullo asistir a esta actividad, aprender y compartir todas esas reflexiones y vivencias vuestras.
¡Muchas gracias! Sois encantadores.


Residencia de señoritas, como se explica en el documental


El documental, cuyo tráiler podéis ver a continuación, ganó el Premio Goya 2014 en la categoría de mejor película documental, fue dirigido por Pilar Pérez Solano, la investigación y la documentación las ofrecen FETE- UGT. Intervienen Mª del Carmen Agulló Díaz, Hilda Farfante Gayo, Carmen García Colmenares, Herminio Lafoz Rabaza, Elvira Ontañón Sánchez-Arbós, Mª del Mar del Pozo Andrés, Sara Ramos Zamora, Alfonso Vigre García. La actriz principal que interpreta a la maestra es Laura de Pedro y los textos de la voz en off son de Josefina Aldecoa.



Hilda Farfante, hija de maestros republicanos, nos habla de su terrible vivencia


Aquí podéis acceder al documental:

 PINCHA EN EL ENLACE



Ver el documental: Maestras de la República



Y ya que estamos hablando de la valentía de estas mujeres, de un pedazo de nuestra historia, del terrible destino posterior por la represión de la posguerra, aprovechemos para recordar una época: la posibilidad de vislumbrar por primera vez la igualdad de derechos para las mujeres durante la segunda República, a muchas mujeres que ocuparon puestos importantes en la política y en la sociedad y a muchas otras ligadas a la enseñanza, a las letras, a la literatura.



 
Discurso de Victoria Kent durante la República en la toma de posesión como Directora General de Prisiones, con discurso previo de Fernando de los Ríos.



Surgió un intenso debate entre las ideas de Victoria Kent, que opinaba que la mujer aún no estaba preparada para votar, pues su voto sería conservador y ligado a la iglesia. Para Victoria Kent las mujeres eran desconocedoras de que la República era la única que podría garantizar la igualdad de derechos para ellas. Por el contrario, Clara Campoamor se enfrentó a las ideas de Victoria Kent y defendió apasionadamente el sufragio universal femenino.





Al proclamarse la Segunda República, Clara Campoamor fue elegida diputada, dándose una curiosa situación: en 1931 las mujeres podían ser elegidas, pero no ser electoras.

 
Clara Campoamor


En 1931 fue reconocido en España el derecho al voto de las mujeres en la Constitución de 1931, y la primera vez que pudieron ejercer ese derecho fue en las elecciones generales de noviembre de 1933. Recordemos algunas palabras de Clara Campoamor:


Se dice que el peligroso voto de la mujer puede dar el triunfo a la Iglesia. Yo les diría a estos pseudoliberales que debieron tener más cuidado cuando el siglo XIX dejaban que sus mujeres frecuentaran el confesionario y que sus hijos poblaran los colegios de monjas y de frailes.

 
Clara Campoamor



La mujer española espera hoy de la República la redención (…). No cometáis un error histórico que no tendréis nunca bastante tiempo para llorar al dejar al margen de la República a la mujer… que está anhelante, aplicándose a sí misma la frase de Humboldt, de que la única manera de madurarse en el ejercicio de la libertad y de hacerla accesible a todos es caminar dentro de ella.


Es muy interesante la película: Clara Campoamor. La mujer olvidada, dirigida en 2011 por Laura Mañá, que nos ofreció RTVE. 
Y a la que podéis acceder pinchando en el siguiente enlace:


Clara Campoamor. La mujer olvidada


La lucha de la mujer para llegar a la igualdad de derechos ha sido ardua y la segunda República un momento único en el reconocimiento de tales derechos. Las maestras de la República dieron ejemplo de valentía, amor por la enseñanza y por el recocimiento social de la mujer.





Las maestras republicanas no dudaron en comprometerse con unos ideales que tenían como objetivo hacer de la educación el pilar de la democracia, el desarrollo y el bienestar de todo el país. Mujeres modernas, cultas e independientes que se implicaron en la renovación pedagógica, en la consecución de los derechos de las mujeres y en actividades sindicales, sociales y políticas que eran fundamentales para el impulso del país. Según reza la presentación del documental por parte de FETE-UGT.

 
Sufragistas en apoyo de Clara Campoamor. Archivo de la web Memoria republicana.

Deleitémonos con grandes poetisas:

¡Los árboles contigo!
Masas de hojas verdes traspasadas de luz
y mi nombre allá lejos,
murmurando allá lejos
a la orilla del mar por voces que no saben
qué página de un libro
me estalla entre los labios.


Ernestina de Champourcín (Generacion del 27)



Ernestina con su marido, el también poeta, Juan José Domenchina



Iré a tus manos, limpia, indemne, sin memoria,
renacida de ti y ajena a lo tuyo,
iré a tus manos casta,
desnuda de tus besos.
Sentirás al ceñirme que una rosa de nieve
insinúa en tus palmas su gélida caricia.
Seré para tu cuerpo el lino apaciguante
que sana y que perdona.
¡Deja que vaya en ti más allá de lo mío,
que abandone mi ser por la gloria del tuyo!
¡Aunque me huyas siempre,
iré a tus manos, muerta! 

 
                                 Ernestina de Champourcín (Generacion del 27)



Ángeles Santos Torroella



No fue para mí...
Ya lo suponía.
Pero sé engañarme
tan bien con mentiras
y jugar al juego
de la falsa dicha,
que a veces me olvido
-ya ves si soy niña-
que estaba jugando
a que me querías.


                     Ernestina de Champourcín (Generacion del 27)



Ángeles Santos Torroella



El agua ensimismada
¿piensa o sueña?
El árbol que se inclina buscando sus raíces,
el horizonte,
ese fuego intocado,
¿se piensan o se sueñan?
El mármol fue ave alguna vez;
el oro, llama;
el cristal, aire o lágrima.
¿Lloran su perdido aliento?
¿Acaso son memoria de sí mismos
y detenidos se contemplan ya para siempre?
Si tú te miras, ¿qué queda?


       María Zambrano (Primera mujer en recibir un Premio Cervantes).



Maruja Mallo


 
Todos los días
llama a mi puerta el desconsuelo…
Estoy vacía y su eco resuena
por todos los rincones de mi vida.
Se estremece mi sangre
que es un hilo de hielo
al faltarme el calor de tu presencia.
No comprendo el idioma del paisaje;
qué quiere decir “sol”,
“cielo azul”
“aire”.
No comprendo mi ritmo,
ni mi esencia,
ni por qué sigo andando,
respirando,
contemplando a la gente,
a los perros que pasan,
a los pájaros
que mi balcón visitan diariamente.
Ni por qué la mirada,
mis ojos,
abarcan el entorno que me envuelve.
Ya no comprendo nada.
El mundo se me ha vuelto
un compañero extraño
que camina a mi lado
y no conozco.
¿Qué quiere decir “vida”?
Ya no encuentro
aquel sabor que un tiempo me dejara.
Las palmas de mis manos
se cierran sin calor,
desconsoladas.
Que eran tuyos tu casa y tu paisaje;
que está en ellos la huella de tus pasos,
el hueco de tu cuerpo…
Y está la casa llena
de tu recuerdo…


                                                  Josefina de la Torre (Generación del 27)



Maruja Mallo



¡Cómo mengua mi propia arquitectura
saber que no te tengo contenido,
y sentir el querer disminuido,
disminuyendo mi inicial postura!

Yo quisiera vivirme en piedra dura

gigante de mi mal, en el olvido,
aunque llorara con dolor crecido
en oculto raudal, mi desventura,

que vale más querer y haber perdido

y poder reclamar como alimento
el parco grano del tronchado trigo,

que pasar la vida sin amigo

levantando murallas contra el viento
en un alarde de valor fingido.


                                     Marina Romero (Generación del 27)




Ángeles Santos Torroella



He vuelto por el camino sin hierba.
Voy al río en busca de mi sombra.
Qué soledad sellada de luna fría.
Qué soledad de agua sin sirenas rojas.
Qué soledad de pinos ácidos errantes...
Voy a recoger mis ojos
abandonados en la orilla.


              Carmen Conde (Primera mujer en acceder a un puesto de la Real Academia española)



Ángeles Santos Torroella


Señor, ya no más hiel, quiero un momento
ser yo quien el atroz látigo empuñe.
Hastiado de lo injusto del tormento
el león que hay en mí protesta y gruñe.

Señor, ni sumisión ni mansedumbre
quiero; no soporto lo inicuo de mi yugo.
Soy rayo, río, volcán, soy mansedumbre,
no tolero cadenas ni verdugo.

Señor, ya no más hiel, que mi garganta
la inhumana ponzoña más no aguanta.
Mi corazón, congestionado, estalla...

Y una roja visión me va exaltando...
¡Si he de morir, Señor, que sea matando,
como muere el soldado en la batalla!


                               Elizabeth Mulder (Generación del 27)





Maruja Mallo



No vengas, Muerte, todavía,
que aún tengo que tejer la larga escala
que ha de subirme allá donde deseo;
debo cumplir mi dharma,
hacer, hacer, hacer las cosas que aquí debo.

Porque tengo una deuda
para conmigo misma.
Vine para algo más que para pasar como sombra.
Dentro de mí una luz quiere salir afuera.
No vengas todavía, dale tiempo a mi tiempo.

                  Concha Méndez Cuesta (Generación del 27)





Ángeles Santos Torroella


Ver documental sobre María de la O Lejárraga García, la dramaturga que escribía sin firmar con su nombre las obras a su marido.



María de la O Lejárraga García



Ver documental sobre Maruja Mallo, pintora de la generación del 27:



Ver documental sobre Maruja Mallo


Hemos hecho un pequeño repaso de algunas mujeres interesantes ligadas a la Segunda República y casi todas ellas a la Generación del 27 desde el punto de vista artístico, muchas de ellas maestras además. 

Espero que os haya gustado y disfrutéis de todas estas mujeres gigantes que dejaron un pedazo de su alma en la historia. Que sea por ellas.

Hasta pronto, un beso.



...

¡Cómo mengua mi propia arquitectura saber que no te tengo contenido, y sentir el querer disminuido, disminuyendo mi inicial postura! Yo quisiera vivirme en piedra dura gigante de mi mal, en el olvido, aunque llorara con dolor crecido en oculto raudal, mi desventura, que vale más querer y haber perdido y poder reclamar como alimento el parco grano del tronchado trigo, que pasar la vida sin amigo levantando murallas contra el viento en un alarde de valor fingido. - See more at: http://www.poemaspoetas.com/marina-romero/como-mengua-mi-propia-arquitectura#sthash.AgNwJt88.dpuf
¡Cómo mengua mi propia arquitectura saber que no te tengo contenido, y sentir el querer disminuido, disminuyendo mi inicial postura! Yo quisiera vivirme en piedra dura gigante de mi mal, en el olvido, aunque llorara con dolor crecido en oculto raudal, mi desventura, que vale más querer y haber perdido y poder reclamar como alimento el parco grano del tronchado trigo, que pasar la vida sin amigo levantando murallas contra el viento en un alarde de valor fingido. - See more at: http://www.poemaspoetas.com/marina-romero/como-mengua-mi-propia-arquitectura#sthash.AgNwJt88.dpuf


domingo, 2 de noviembre de 2014

EL VALOR DE LA EDUCACIÓN


Queridos amigos:


Es un privilegio que compartamos esta entrada dedicada a la inauguración de las actividades culturales en nuestro centro, del año académico en curso 2014/2015, a cargo del profesor don Fernando Savater. 
  

Fernando Savater


Filósofo, novelista, autor dramático, articulista, genial ensayista, maestro de maestros, el profesor Savater nos transmitió en su ponencia la importancia de la educación, en su concepto más elevado que es el de la transformación del ser humano y, por tanto, en consecuencia, la de toda la sociedad, la del mundo en el que nos ha tocado vivir.





Fue un placer escucharle, una auténtica delicia pues sus palabras eran tan sencillas, humildes y desprovistas de artificio que lograba resonar cuerdas que solo habitan en el corazón.






Gracias, maestro Savater, por buscar ese hueco en su repleta agenda y dedicarnos una extraordinaria ponencia, que no creo que se nos olvide nunca. Gracias, muchas gracias por su cercanía, calor, humanidad y sabiduría. Muchas gracias por invitarnos a la reflexión y sentir que la dedicación a la docencia y al estudio es la más alta aspiración del ser humano, ser social, cultural y político en su sentido etimológico: del latín politicus y ésta del griego πολιτικός (politikós), es decir “de los ciudadanos”, cuya raíz πόλις (polis)  significa ciudad. Por tanto la política es aquello que tiene que ver con los ciudadanos, en cuanto a habitantes de la polis.
  
Rafael



Me gustaría recordar algunos de los conceptos que el profesor Savater mencionó en su ponencia. Así, por ejemplo:

  • El ignorante en una democracia es un ser peligroso. Tanto la miseria como la ignorancia son los grandes enemigos de la democracia.



Maxim Kantor



  • Las ideas surgen de la experiencia. No en vano el verbo discutir del latín discutere significa tirar de un árbol para ver si tiene raíces sólidas.  Discutir, en este sentido, y cambiar opiniones es lo que nos lleva al progreso humano. Los errores son básicos para aprender.

 
Harry Emans


  • La educación es un problema público. Nos educamos para ser más no para ganar más. La educación, por tanto, no es un gasto, es una inversión: una persona culta gasta menos porque produce interiormente.


Michelle Jader



  • La educación es también la lucha contra la fatalidad: el hijo del ignorante será ignorante, el hijo del campesino no puede aspirar sino a ser un campesino, el hijo del obrero será lo mismo que su padre... y así en un eterno círculo vicioso del que hay que salir.


Michelle Jader


  • Salir del mundo de la pertenencia al de la participación, es más importante que acaparar todos los posibles conocimientos que te enseñen en el aula. 


Casey Weldon

  • La educación en este mundo avanzado tencológicamente es más importante que nunca, precisamente para no caer en la perversión del avance tecnológico. Nunca ha habido un acceso tan directo y tan amplio al conocimiento, pero este está mediatizado por el mundo de los intereses y de la publicidad. Así que solo una persona educada sabrá discernir entre tal cantidad ingente de datos los que realmente tengan un sentido cultural y una profundidad humana.
  

Casey Childs


De manera que no hemos podido tener mejor maestro de ceremonias que el maestro Savater.


Me gustaría, ¿cómo no? que compartiéramos alguno de sus textos. Precisamente, he aquí uno de sus artículos periodísticos, publicado en el periódico El País, un manjar delicado, seguro que os encandilará y dice así:


 
Savater con Cioran en París



Regreso a Cioran


A menudo, cuando deambulo por el Barrio Latino buscando libros que probablemente no tendré tiempo de leer y sobre todo recuerdos, me encuentro casi sin querer recorriendo de nuevo la Rue de l’Odeon donde vivía Cioran. Era mi camino habitual hace más de dos décadas, el primero que tomaba en cuanto llegaba a París. Siempre con un punto de emoción, tímida y alegre, consciente de disfrutar de un privilegio inmerecido, por tanto vulnerable. Y que sabía cada vez más cercano a su fecha de caducidad…

Releo sólo de vez en cuando a Cioran, pero me acuerdo mucho de él: sus gestos cálidos y admonitorios, su forma de pasarse la mano por el pelo sublevado y teatral, las vacilaciones irónicas de su voz (cerraba los ojos al buscar la palabra exacta que luego eyaculaba feliz), su risa sin estruendo con la boca abierta, un poco asmática... Todo lo he revivido ahora con mayor intensidad al leer el libro de Gabriel Liiceanu, E. M. Cioran. Itinerarios de una vida (Ediciones del Subsuelo), ilustrado con una colección de fotografías verdaderamente espléndida que van desde la arrogancia de la juventud hasta sus últimos paseos en silla de ruedas en el hospital Broca donde murió. El relato biográfico de Liiceanu es generoso y perspicaz, como corresponde a tan buen conocedor no sólo de la obra sino también de la persona del autor, pero además tiene el inapreciable complemento de la última y extensa entrevista de Cioran (poco antes de su hundimiento mental definitivo) en la que repasa la trayectoria de sus obsesiones, así como otra a su perpetua compañera Simone Boué, cuya discreta elegancia algunos recordamos no menos que al propio Cioran.


Por lo que yo conocí, ahí está el contradictorio y entrañable pensador al menos para quien desee saber algo más de lo que sus obras dicen, que es lo que más cuenta. Un Cioran que se quiso descarnadamente lúcido pero que fue también (¿ante todo?) “ingenuo y sentimental”, como reza el título del libro de Vartic (Mira ediciones). Quizá este esencial Cioran, que George Steiner desdeña, es el que más inspiró a los jóvenes que nos acercamos a él, como yo mismo en el remoto Ensayo que le dediqué y ahora de nuevo a Alberto Domínguez, en su Cioran. Manual de antiayuda (Alrevés). Este manual es una lectura más refrescante que demoledora, un precipitado de reflexiones inteligentemente truculentas que afortunadamente no carece del oportuno humor que para mí siempre caracterizó al rumano, demasiado rumano, pero que además acude sin cesar a otras fuentes literarias que no solo lo complementan sino que también lo prolongan y diseminan en lo abierto. Es grato comprobar que aunque mi viejo y admirado amigo se quisiera un maestro de decepciones sigue siendo semillero de búsquedas, de vocaciones nuevas.

Cuenta Liiceanu que ya en su último internamiento, cuando apenas podía andar, Cioran desapareció un día de su habitación del hospital. Las enfermeras le buscaron por todas partes y finalmente le encontraron dentro del armario de su cuarto. Reveló que “estaba extenuado por haber estado paseándose horas enteras, en plena noche y en una ciudad desconocida”. Tal fue su última glosa autobiográfica, su reveladora despedida.

 Fernando Savater, 12 de mayo de 2014 en El País


Cómo nos gusta que Savater nos traiga a los grandes pensadores y siempre tenga a la filosofía como aliada.
Gracias, Maestro, siempre disfrutamos leyéndole. Ha sido un honor conocerle.
 Os dejo con este programa dedicado al maestro Savater en RTVE. No os lo perdáis, porque es de esos que transforman la vida.
 
 Pincha en el siguiente enlace:

 Pienso luego existo: RTVE
 
http://www.rtve.es/alacarta/videos/pienso-luego-existo/pienso-luego-existo-fernando-savater/1206662/
Pienso luego existo



Esperamos vuestas impresiones y comentarios. Serán bienvenidas. 

Un beso, queridos amigos.

...

domingo, 12 de octubre de 2014

PATRICK MODIANO, PREMIO NOBEL DE LITERATURA 2014


Queridos amigos:

En esta ocasión me gustaría que compartiéramos la celebración del Premio Nobel de Literatura 2014, otorgado a Patrick Modiano.


Patrick Modiano, Premio Nobel de Literatura 2014


Las novelas del escritor francés Modiano son de una intensidad arrebatadora, de las que dejan el espíritu hambriento de memoria y el corazón ávido de justicia poética. Así, el novelista relata en muchas de sus novelas el paisaje negro de la ocupación alemana en la Segunda Guerra Mundial o el régimen neonazi de Vichy.



Hugo Lugo


Escalofriante es su novela Dora Bruder, que refleja la historia real de una muchacha de 15 años que se había fugado de un colegio de monjas. Precisamente la pericipecia narrativa se basa en el anuncio desesperado por parte de los padres de Dora el 31 de diciembre de 1941 en el periódico Paris-Soir que buscan a su hija. Nueve meses después el nombre de Dora aparece en la lista de los deportados a Auschwitz. 





De ayer a hoy. Con el paso de los años las perspectivas se vuelven borrosas, los inviernos se mezclan unos con otros. El de 1965 y el de 1942. En 1965 no sabía nada de Dora Bruder. Pero hoy, treinta años después, mis largas esperas en los cafés del cruce Ornano, mis itinerarios, siempre los mismos —recorría la calle Mont-Cenis hasta alcanzar los hoteles de Butte-Montmartre: el hotel Roma, el Alsina o el Terrass, en la calle Caulaincourt—, y todas las impresiones fugaces que conservo: una noche de primavera en que se oía hablar en voz alta bajo los árboles del parque Clignancourt, y de nuevo el invierno, a medida que bajaba hacia Simplon y el bulevar Ornano, nada de eso me parecía debido simplemente al azar. Quizá, sin tener todavía una conciencia clara, andaba tras la pista de Dora Bruder y de sus padres. Estaban ya allí, en filigrana.


                                                        Fragmento de Dora Bruder



Jordan Sokol


El lugar de la estrella, la primera novela de la trilogía de la ocupación, sugiere en su título la actual plaza parisina Charles de Gaulle, la que fuera la mítica Plaza de la Estrella del Distrito VIII, al mismo tiempo que evoca en el juego de palabras, el lugar del pecho cercano al corazón donde los judíos debían llevar la estrella de seis puntos. Y relata la locura compartida de un periodo negro como supuso la Francia ocupada. La falta de escrúpulos campa por sus respetos en un campo de cultivo antisemita. El relato con semejante telón de fondo nos golpea duramente.



Guillermo Muñoz Vera


Acabo de conocer a Tania Arcisewska, una judía polaca. Esa joven se autodestruye despacio, sin convulsiones, sin gritos, como si fuera algo que cae por su propio peso. Utiliza una jeringuilla de Pravaz para pincharse en el brazo izquierdo.
 
 
Halim Celiker


–Tania tiene en usted una influencia nefasta –me dice Maurice–. Más bien debería escoger a una aria jovencita y cariñosa que le cante nanas del terruño.
Tania me canta la Oración por los muertos de Auschwitz.

 
Katarina Vavrova


Me despierta en plena noche y me enseña el número de matrícula indeleble que tiene en el hombro.

 
Lynn Davison


–¡Mire lo que me hicieron, Raphaël, mire! Va a trompicones a la ventana. Por los muelles del Ródano desfilan unos batallones negros que se agrupan ante el hotel con admirable disciplina.

 
Caroline Elkington


–¡Fíjese bien en todos esos SS, Raphaël! ¡Hay tres policías con abrigo de cuero ahí, a la izquierda! ¡La Gestapo, Raphaël! ¡Van hacia la puerta del hotel! ¡Nos buscan! ¡Van a volvernos a llevar al redil!


Hugo Lugo


Me apresuro a tranquilizarla. Tengo amigos muy bien situados. No me conformo con zánganos colaboracionistas de París. Tuteo a Goering; a Hess, a Goebbels y a Heydrich les parezco muy simpático. Estando conmigo no corre ningún peligro. Los policías no le tocarán ni un pelo. Si se ponen cabezotas, les enseñaré mis condecoraciones.

Caroline Elkington


Una mañana, aprovechando que no estoy, Tania se corta las venas. Y eso que tengo buen cuidado de esconder mis cuchillas de afeitar, porque noto un vértigo curioso cuando me tropieza la mirada con esos menudos objetos metálicos: me entran ganas de tragármelos.


Lynn Davison

 
A la mañana siguiente me interroga un inspector que viene exprofeso de París. El inspector La Clayette, si no estoy equivocado. A la mujer que respondía al nombre de Tania Arcisewska, me dice, la buscaba la policía francesa. Tráfico y consumo de estupefacientes. De esos forasteros puede uno esperárselo todo. De esos judíos. De esos delincuentes Mittel-Europa. ¡Pero bueno, muerta está, y más vale así!
La diligencia del inspector La Clayette y el gran interés que demuestra por mi amiga me extrañan: debe de haber sido de la Gestapo.


Sherry Lee Short

 
He conservado, en recuerdo de Tania, su colección de títeres: los personajes de la commedia dell’arte, Karagöz, Pinocho, Guiñol, el Judío Errante, la Sonámbula. Los colocó a su alrededor antes de matarse. Creo que fueron sus únicos compañeros. De todos esos títeres, prefiero a la Sonámbula, con los brazos estirados hacia adelante y los párpados cerrados. Tania, perdida en una pesadilla de alambradas y torres de vigilancia, se le parecía.

     Fragmento de El lugar de la estrella (Trilogía de la ocupación)




Halim Celiker


En Calle de las tiendas oscuras, asistimos sin duda, a uno de los fantasmas más arraigados en Modiano: la fragilidad de la memoria. A través de un novela negra y la perdida de la memoria de su protagonista, Modiano le hace frente a uno de sus temas más obsesivos: la búsqueda de la verdadera identidad.
 
Hendry Art

Guy Roland ha olvidado su pasado, hasta tal punto de que su nombre no es su verdadero nombre. Ha trabajado durante ocho años en la agencia de detectives del barón Constantin von Hutte, que se acaba de jubilar. Entonces comienza el periplo hacia su yo desconocido.

Disfrutemos de este fragmento:

En la puerta seguía la placa rectangular de mármol negro en donde ponía, en letras doradas con purpurina:
 

C.M. HUTTE
Investigaciones privadas
 
–Se queda donde está –me dijo Hutte.
Y, luego, echó la llave.
 
Fuimos por la avenida de Niel hasta la plaza de Pereire. Era de noche y, aunque estaba empezando el invierno, el aire era tibio. En la plaza de Pereire nos sentamos en la terraza de Les Hortensias. A Hutte le gustaba este café porque las sillas eran de rejilla, «como las de antes».

–¿Y usted qué va a hacer, Guy? –me preguntó tras tomar un sorbo de coñac con agua.
–¿Yo? Estoy siguiendo una pista.
–¿Una pista?
–Sí. Una pista de mi pasado.
Dije esa frase con un tono pomposo que lo hizo sonreír.


Dasa Hrickova


–Siempre he creído que algún día recuperaría su pasado.
Esto lo dijo con acento muy serio; y me conmovió.
–Aunque, mire, Guy, me pregunto si realmente merece la pena.
Se quedó callado. ¿En qué pensaba? ¿En su propio pasado?

 
Patrick Michael Lee


–Tome una llave de la Agencia. Puede ir por allí de vez en cuando. Me gustaría que fuera.
Me alargó una llave que me metí en el bolsillo del pantalón.
–Y llámeme por teléfono a Niza. Téngame al corriente... en lo que tenga que ver con su pasado...


Larry Charles


Se puso de pie y me dio la mano.
–¿Quiere que lo acompañe a la estación?
–No, no... Resulta tan triste...
Salió del café de una única zancada, evitando mirar hacia atrás, y noté una sensación de vacío. Aquel hombre había sido importantísimo para mí. Sin él, sin su ayuda, me pregunto qué habría sido de mí hace diez años, cuando me quedé amnésico de repente e iba a tientas por la niebla. Lo conmovió mi caso y, gracias a toda la gente que conocía, me proporcionó incluso un estado civil.
–Mire –me dijo, abriendo un sobre grande en el que había un carnet de identidad y un pasaporte–. Ahora se llama usted «Guy Roland».


Dasa Hrickova

Y aquel detective al que había ido a hacer una consulta para que usara su pericia en buscar testigos o trazas de mi pasado, añadió:

–Mi querido «Guy Roland», a partir de ahora no vuelva a mirar atrás y piense en el presente y en el futuro.
Le propongo que trabaje conmigo... Le caía bien porque –me enteré más adelante– él también había perdido sus propias huellas y toda una parte de su vida naufragó de golpe, sin que quedase ni el mínimo hilo conductor, ni el mínimo vínculo que hubiera podido relacionarlo con el pasado. 


Rupert Alexander


Pues ¿qué había en común entre ese anciano exhausto a quien veía alejarse en la oscuridad de la noche, con aquel abrigo raído y aquella cartera negra abultada y el jugador de tenis de antaño, el apuesto y rubio barón báltico Constantin von Hutte?


                                   Fragmento de  Calle de las tiendas oscuras



Modiano es además un amante del cine. Así, escribe junto a Louis Malle el guión de Lacombe Lucien (Premio BAFTA), estrenada en 1974 y dirigida por el propio Malle. La película, ambientada en la Segunda Guerra Mundial, relata la historia de un joven campesino cuyo padre ha caído prisionero en Alemania. Cuando Lucien intenta ingresar en la Resistencia y no se lo permiten, acaba formando parte de la policía alemana. 





                                 Escenas de Lacombe Lucien



Escribe también el guión de Una juventud, basado en su novela homónica y estrenada en 1983. Guioniza, asimismo: Les fils de Gascogne, estrenada en 1995 y Bon voyage, estrenada en 2003.

Otras obras suyas han sido adaptadas al cine, como: Villa triste, llevada al cine como El perfume de Yvonne, en 1994. 


                          
                                  Trailer de el perfume de Yvonne



Te quiero, basada en Domingos de agosto, estrenada en 2001 y Charell basada en Tan buenos chicos y estrenada en 2006.




                Modiano sorprendido por la concesión del Nobel



Espero que disfrutéis de este repaso a la obra de Modiano. Un beso.


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